El Gobierno del Estado de Jalisco, bajo la dirección del gobernador Pablo Lemus Navarro, ha puesto en marcha una estrategia coordinada para resolver los desafíos críticos de abasto y calidad del agua que afectan al Área Metropolitana de Guadalajara (AMG). Con este objetivo, el Ejecutivo estatal y el Consejo Consultivo del Agua organizaron el encuentro denominado "Diálogo por el Agua en Jalisco", una reunión de alto nivel que congregó a más de 80 participantes, entre los que se incluyeron especialistas, académicos, representantes del sector empresarial y autoridades del Gobierno Federal.
Uno de los resultados más inmediatos de este encuentro fue el acuerdo para la instalación de una mesa técnica que operará en sesión permanente. Este mecanismo de gobernanza tiene la finalidad de dar un seguimiento puntual a las propuestas emanadas de los expertos y asegurar que se responda de manera efectiva a las necesidades hídricas de la entidad, evitando que las soluciones sean temporales y apostando por una gestión sostenible a largo plazo.
Durante su intervención, el gobernador Pablo Lemus Navarro fue enfático al asumir la responsabilidad directa de atender los problemas de calidad del agua. El mandatario subrayó que el enfoque de su administración será frontal y con una visión de futuro, priorizando la salud de la población y la eficiencia de la infraestructura. Como medida urgente, el gobernador informó que se ha suspendido el uso del agua proveniente de la Presa de Las Pintas. Esta decisión fue tomada tras detectarse descargas clandestinas que comprometen la calidad del recurso. Al respecto, el Gobierno de Jalisco confirmó que ya se llevan a cabo las investigaciones correspondientes para identificar y sancionar a los responsables de estas contaminaciones.
Para solventar la problemática estructural, el Ejecutivo estatal detalló un robusto plan de inversión y obras. En primer lugar, se avanza en la modernización de la Planta Potabilizadora No. 1, ubicada en Miravalle, proyecto que contará con una inversión estatal estimada en 7 mil 500 millones de pesos, la cual se ejecutará en tres etapas distintas. Complementariamente, se trabaja en la construcción de un sistema de bombeo y un bypass en la zona de La Calera. Esta obra técnica permitirá conducir el agua desde el Lago de Chapala directamente, evitando el paso por la Presa de Las Pintas, y se prevé que entre en operación entre los meses de marzo y abril de 2027.
A estas acciones se suma el ambicioso proyecto del Acueducto Sustituto Chapala–Guadalajara. Esta infraestructura tiene como propósito fundamental reemplazar la red antigua, lo que permitirá reducir la cantidad de agua extraída del lago y mejorar sustancialmente la calidad del suministro que llega a los hogares. El Gobierno de Jalisco fue categórico al asegurar que la ejecución de estas obras no representará la generación de nuevas deudas públicas, no implicará aumentos en las tarifas del servicio para los usuarios ni derivará en la privatización del suministro de agua.
La colaboración federal también tuvo un papel protagonista en el diálogo. Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, director general del Organismo de Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), propuso implementar convenios con industrias que posean excedentes de agua para que estos sean incorporados a la red de abasto público. Este esquema operativo se basa en un modelo previamente implementado en la Ciudad de México, bajo el marco del Acuerdo Nacional por el Agua impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Desde la sociedad civil organizada y la academia, el respaldo fue evidente. Rodrigo Navarro Guerrero, presidente del Consejo Consultivo del Agua, hizo entrega formal de un documento técnico de 500 páginas que contiene propuestas concretas para el fortalecimiento de la gestión hídrica y la infraestructura del estado. Asimismo, Antonio Lancaster-Jones, presidente de Industriales Jalisco, y César de Anda, titular de COINCYDES, ratificaron el compromiso del sector privado para colaborar en proyectos de reúso, destacando específicamente la iniciativa de la Línea Morada.
Finalmente, el encuentro resaltó que la infraestructura no es la única solución. La investigadora de la UNIVA, Livier de Regil, señaló que es imperativo generar un cambio en las costumbres de consumo de la ciudadanía. De acuerdo con la académica, la eficiencia en el uso del recurso depende en gran medida de que la población adopte hábitos más responsables, complementando así los esfuerzos técnicos y gubernamentales para garantizar la seguridad hídrica de la región.






