El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha remitido un informe detallado a la jueza de la Audiencia Nacional, María Tardón, en el cual sostiene que las autoridades marroquíes tenían pleno conocimiento de que se produciría un flujo masivo de inmigrantes hacia la ciudad autónoma de Ceuta. Según el documento del servicio secreto español, el gobierno marroquí estaba "absolutamente conocedor" de la situación anómala días antes de que se materializara la entrada de más de 70.000 personas los pasados 30 y 31 de julio, una crisis que resultó en la muerte de al menos 140 personas ahogadas.
El informe del CNI establece de manera objetiva que Marruecos conocía con precisión la existencia de diversas convocatorias lanzadas a través de redes sociales, las cuales contaban con un seguimiento masivo de usuarios. Estas convocatorias llamaban a una entrada conjunta y masiva en Ceuta coincidiendo con la celebración de la Fiesta del Trono el pasado 30 de julio. Para reforzar esta tesis, el servicio secreto español señala que el día anterior a la irrupción, el CNI envió una "alerta urgente" a sus homólogos marroquíes, específicamente al servicio de inteligencia interior (DGST) y al de exterior (DGED). Por lo tanto, el informe concluye que ambas entidades eran conscientes de la dimensión, la fecha y la hora exacta de la posible entrada forzada en la ciudad española.
Esta es la primera ocasión en que el CNI analiza formalmente la actitud de las autoridades marroquíes respecto a esta crisis específica. Hasta el momento, los documentos disponibles solo hacían referencia a los avisos previos emitidos por el servicio secreto a los responsables españoles sobre la posibilidad de una irrupción masiva. En este nuevo informe, el CNI responsabiliza a las autoridades del país vecino de no haber evitado la avalancha humana a pesar de tener la información con antelación. No obstante, es fundamental señalar que el informe no atribuye a Marruecos la responsabilidad de haber organizado o fomentado activamente dicha entrada.
Un punto relevante del documento es la omisión de ciertos incidentes. A pesar de estar fechado el 14 de octubre, el informe no hace mención a la violación de las aguas territoriales de Ceuta por parte de buques de guerra marroquíes, hecho que ocurrió simultáneamente a la entrada de inmigrantes por el Tarajal. Sobre la motivación de la gestión marroquí, el CNI afirma que la prioridad de Rabat fue controlar el mensaje sobre la situación social en el norte de Marruecos y preservar su imagen como un aliado fiable y comprometido con España y la Unión Europea, priorizando el daño reputacional sobre la gestión del problema real.
En cuanto a la cronología de los hechos, el CNI explica que en los días previos al 30 de julio ya se percibía un incremento real y tangible de migrantes en las zonas colindantes con Ceuta, donde se mezclaban con veraneantes. El día 29 de julio se registró un aumento notable de interceptaciones por parte de Marruecos y se reforzó el despliegue de Fuerzas Auxiliares. Sin embargo, el informe califica este despliegue como insuficiente. Ante el pico de afluencia la mañana del día 30, las autoridades marroquíes optaron por una "actuación pasiva evitando el uso de la fuerza".
El servicio de inteligencia concluye que la implicación marroquí en la prevención y control de la crisis fue "muy irregular". Si bien hubo cierta proactividad inicial en la interceptación de nadadores, una vez que el volumen de personas aumentó significativamente, se observó una actitud de pasividad combinada con un despliegue insuficiente de fuerzas de seguridad, lo que provocó el desbordamiento del dispositivo a partir de las 11:00 horas del día 30. Incluso se reportaron atascos de personas y vehículos en la carretera que une Tetuán con Castillejos, mientras la Gendarmetía se limitaba a gestionar el tráfico.
Según el CNI, esta pasividad se debió a la decisión de priorizar la seguridad de las celebraciones de la Fiesta del Trono en Rincón, donde se encontraba el rey Mohamed VI. Esta decisión permitió que los inmigrantes llegaran al entorno de Ceuta sin oposición real de las fuerzas de seguridad. Las medidas más contundentes, como detenciones y traslados al interior, solo se aplicaron cuando el pico de entradas ya había ocurrido. A partir de las 13:30 del día 30, Marruecos reforzó el dispositivo en las carreteras y las alturas de Castillejos y Bad Sebta, movilizando autobuses para alejar a los inmigrantes de la zona y evitar una escalada de violencia o nuevos intentos de acceso.
Finalmente, el informe, firmado por la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, detalla las coordinaciones previas, incluyendo mensajes enviados a Gonzalo Sanz, entonces jefe de Gabinete del Delegado del Gobierno en Ceuta. El aviso final sobre la convocatoria en grupos de Facebook con hasta 180.000 seguidores fue comunicado con máxima urgencia tanto por la delegación del CNI en Ceuta como por su sede central a la Unidad Central Especial de la Guardia Civil (UCE-3) para intentar neutralizar la acción. A diferencia de documentos anteriores, este informe fue remitido directamente a la jueza sin pasar por el proceso de desclasificación del Consejo de Ministros.






