El Gobierno ha anunciado la implementación de un nuevo sistema unificado de transferencias monetarias destinado a las familias que se encuentran en los niveles de ingreso más bajos. Esta medida, que busca simplificar la recepción de ayudas estatales, entrará en vigencia en enero del año 2027 y se llevará a cabo de manera progresiva. El anuncio fue realizado este viernes por el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, y la presidenta del Banco de Previsión Social (BPS), Jimena Pardo.
El núcleo de esta reforma consiste en la unificación de diversas asignaciones en un solo pago mensual. Hasta el momento, las familias receptoras de ayudas debían gestionar y recibir diferentes beneficios de forma separada. Con el nuevo sistema, se integrarán en una única partida las asignaciones familiares, el bono crianza y la tarjeta Uruguay Social. Para garantizar la eficiencia en la entrega de estos fondos, el Estado utilizará tarjetas o cualquier otro medio electrónico que permita la transferencia directa de los recursos a los beneficiarios.
En cuanto a la transición hacia este nuevo modelo, la presidenta del BPS, Jimena Pardo, aclaró que el proceso será automatizado para quienes ya forman parte de los programas actuales. Aquellas familias que ya perciben alguna o varias de las transferencias mencionadas pasarán al sistema unificado sin necesidad de realizar trámites adicionales. No obstante, las autoridades aseguraron que estas personas serán debidamente notificadas para informarles con precisión el momento exacto en el que comenzarán a cobrar una sola partida que englobe todos los conceptos de transferencias monetarias.
Simultáneamente, el sistema contempla la incorporación de nuevos beneficiarios. Según los datos proporcionados por la presidenta del BPS, se estima que unas 54.000 personas ingresarán por primera vez al programa. Este grupo estará compuesto específicamente por niños nacidos durante los años 2025 y 2026, así como aquellos que nazcan en el transcurso del año 2027. Asimismo, el nuevo esquema de transferencias abarcará a las mujeres embarazadas durante el año 2027.
Para facilitar el acceso de estos nuevos solicitantes, se implementará un mecanismo de gestión simplificado denominado "ventanilla única". Esto significa que el ingreso al sistema unificado de transferencias se podrá gestionar a través de un solo trámite administrativo. Dicho proceso se podrá realizar en cualquiera de las oficinas y reparticiones del Estado que brindan atención habitual a las familias de menores ingresos, evitando así que los ciudadanos deban desplazarse por múltiples dependencias gubernamentales.
Además de la unificación administrativa y la simplificación de trámites, el anuncio incluyó una mejora en los montos económicos que reciben las familias por cada hijo. Durante la rueda de prensa, celebrada tras una reunión mantenida este viernes con el presidente Orsi, Civila y Pardo destacaron que se producirá un aumento en las cifras asignadas.
La estructura de los nuevos montos estará dividida en tres franjas, dependiendo del nivel de vulnerabilidad económica de cada hogar. Para aquellos beneficiarios que se encuentren en los niveles de ingreso más bajos y presenten una situación de mayor vulnerabilidad, el monto será de 10.000 pesos. Para la franja subsiguiente, el pago se fijará en 6.600 pesos. Finalmente, aquellas familias que posean una situación económica considerada relativamente promedio dentro del grupo de beneficiarios percibirán un monto en el entorno de los 3.300 pesos.
Con estas medidas, el Gobierno busca optimizar la entrega de los recursos sociales, asegurando que las familias más necesitadas tengan un acceso más directo y simplificado a los fondos destinados al apoyo de la crianza y la subsistencia básica, consolidando la gestión de los beneficios en un solo canal electrónico y coordinado.




