La implementación y el mantenimiento de programas de detección precoz de la discapacidad auditiva se han consolidado como una herramienta fundamental en la salud pública neonatal de la provincia de Holguín. A través del denominado pesquisaje neonatal, el sistema sanitario local busca identificar y tratar de manera oportuna cualquier alteración auditiva que pueda presentar un recién nacido, entendiendo que la intervención temprana es el factor determinante para prevenir posibles retrasos en el desarrollo cognitivo durante la primera infancia.
Este esfuerzo sanitario ha sido posible gracias a una infraestructura técnica estable que se ha mantenido operativa durante aproximadamente tres años en los servicios neonatales de la provincia. La cobertura de este programa no se limita a un solo centro, sino que se extiende a puntos estratégicos de la región, abarcando los municipios de Moa, Banes y Mayarí, además de la ciudad capital provincial. Esta descentralización permite que una mayor cantidad de neonatos tengan acceso a evaluaciones especializadas independientemente de su lugar de nacimiento dentro de la demarcación.
La viabilidad técnica de este proceso ha sido impulsada por la adquisición de cuatro equipos especializados en el pesquisaje auditivo y visual, los cuales fueron donados por MediCuba-Suiza. Estas herramientas tecnológicas permiten a los profesionales de la salud realizar diagnósticos precisos en etapas muy tempranas de la vida, optimizando la capacidad de respuesta del sistema médico ante cualquier anomalía detectada en la capacidad sensorial de los infantes.
En el Hospital General Universitario Vladimir Ilich Lenin, reconocido como la maternidad más grande de la provincia de Holguín, el proceso está bajo la supervisión de especialistas cualificados. Solangel Toirac Ramayo, especialista en Logofonoaudiología y encargada de la ejecución de estas pruebas, ha destacado la importancia crítica de este quehacer médico. Según la especialista, la capacidad de detectar tempranamente las pérdidas auditivas es lo que permite garantizar una mejor calidad de vida para los pequeños que resultan afectados por estas condiciones.
El protocolo clínico aplicado en la maternidad es riguroso y sistemático. El potencial auditivo se evalúa en la totalidad de los recién nacidos exactamente a las 48 horas de haber nacido. Este tiempo de espera es fundamental para asegurar que la prueba sea efectiva. En aquellos casos donde el resultado de la prueba inicial sale alterado, se activa inmediatamente un protocolo de seguimiento exhaustivo. El bebé comienza a ser evaluado cada 15 días para monitorizar la evolución de su capacidad auditiva.
Un dato relevante en este proceso es que, en una cantidad considerable de casos, los neonatos logran recuperar su audición normal en el transcurso de las evaluaciones. El periodo crítico de seguimiento se extiende hasta que el niño cumple los tres meses de nacido. Si, al finalizar este trimestre de vida, la alteración en la prueba persiste de manera consecutiva, el caso es derivado para una intervención más compleja. En estas circunstancias, se demanda una evaluación mucho más profunda y detallada, la cual se lleva a cabo en el Hospital Pediátrico Octavio de la Concepción de la Pedraja.
Las ventajas de contar con este sistema de pesquisaje auditivo son incuestionables, no solo desde el punto de vista clínico sino también desde la perspectiva familiar. La logofonoaudióloga Toirac Ramayo enfatiza que la detección temprana permite que los padres conozcan precozmente la conducta a seguir. Al contar con un diagnóstico temprano, la familia puede tomar las medidas necesarias y seguir las indicaciones médicas para que el niño desarrolle una salud auditiva correcta.
En conclusión, la detección precoz de la discapacidad auditiva mediante el pesquisaje neonatal en Holguín se presenta como una garantía para el desarrollo futuro óptimo de los niños. Al prevenir complicaciones a largo plazo y asegurar que las alteraciones sean tratadas a tiempo, el sistema de salud tributa directamente a la construcción de una infancia óptima, asegurando que los problemas sensoriales no se conviertan en barreras para el crecimiento cognitivo y social del individuo.






