ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · viernes, 9 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

NASA libera más de 800 gigabytes de datos científicos de la misión Artemis II

El organismo espacial estadounidense difundió un archivo con más de 800 gigabytes recopilados por sus astronautas en su reciente travesía. El expediente reúne 11 mil registros fotográficos, audios con observaciones científicas y notas manuscritas sobre choques de meteoritos en la cara posterior del satélite terrestre

NASA libera más de 800 gigabytes de datos científicos de la misión Artemis II

La Agencia Espacial de los Estados Unidos (NASA) ha puesto a disposición del público y de la comunidad científica internacional un volumen masivo de información proveniente de la misión Artemis II. Se trata de más de 800 gigabytes de datos científicos recopilados durante el viaje en el que la tripulación orbitó la Luna antes de emprender el regreso a la Tierra. Este repositorio de información ha sido integrado en el Sistema de Datos Planetarios de la NASA, que funciona como el archivo público oficial para todas las misiones planetarias de la agencia.

El archivo es sumamente diverso y detallado, incorporando más de 11.000 imágenes y videos capturados en alta resolución. Además de este material visual, el conjunto de datos incluye registros de audio, anotaciones minuciosas y observaciones directas que documentan el paso de la nave y sus tripulantes por el entorno lunar. Una parte significativa de estos contenidos no había sido difundida hasta el momento, lo que representa una actualización importante para los investigadores del área.

Las fotografías que componen el archivo fueron obtenidas a través de dos vías: mediante el uso de cámaras portátiles manejadas directamente por los astronautas y a través de los equipos técnicos instalados permanentemente en la nave Orion. El material audiovisual se complementa con 8,5 horas de audio que contienen observaciones científicas sobre la superficie lunar, así como imágenes que fueron anotadas por los propios tripulantes durante su estancia en el espacio.

Este lanzamiento representa un hito, ya que constituye el primer conjunto de datos de ciencias planetarias reunido principalmente por seres humanos en más de 50 años. La relevancia de este hecho reside en el valor de la perspectiva humana durante el vuelo; el archivo refleja las decisiones tomadas en tiempo real por la tripulación, desde la selección de los objetivos específicos para fotografiar y observar, hasta la percepción subjetiva de los colores, los cambios detectados en el paisaje y las discusiones mantenidas sobre el entorno lunar.

La tripulación, conformada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), contó con una preparación exhaustiva. Antes de la misión, los astronautas participaron en clases, simulaciones y prácticas de campo centradas en geografía lunar, geología y técnicas avanzadas de observación. Sus hallazgos se suman ahora a la base de datos acumulada previamente por las misiones Apolo y por diversas sondas robóticas, sirviendo como pilar fundamental para el diseño de la misión Artemis III y las expediciones prolongadas que se planean para la superficie de la Luna.

Uno de los hallazgos más destacados incluidos en el registro son las observaciones de pequeños destellos luminosos. Estos fueron provocados por fragmentos rocosos que chocaron contra la superficie lunar. Aunque el equipo científico había solicitado a la tripulación que buscara este fenómeno, algunos especialistas se sorprendieron al recibir la confirmación de que los astronautas habían logrado distinguir cinco puntos de luz tenues desde una distancia de 74.000 kilómetros. Tras realizar el proceso de descarte para asegurar que no se trataba de reflejos de la nave o rayos cósmicos, el equipo confirmó los avistamientos. Si bien los astronautas del programa Apolo ya habían reportado fenómenos similares, es probable que la tripulación de Artemis II haya detectado los destellos más débiles jamás observados a simple vista.

A través del análisis de la luminosidad de estos destellos, los científicos pudieron calcular que las rocas impactantes no superaban unos pocos centímetros de ancho. A pesar de su reducido tamaño, se desplazaban a miles de kilómetros por hora, generando la luz suficiente al impactar el suelo lunar para ser visibles desde la Orion. Este fenómeno fue facilitado por un eclipse solar total de casi una hora que ocurrió mientras la nave pasaba por la cara oculta de la Luna, proporcionando la oscuridad necesaria para identificar los estallidos. Debido a que la Luna carece de atmósfera, los restos espaciales no se desintegran ni frenan antes del impacto, y estas observaciones directas permitirán evaluar los riesgos a largo plazo para la futura infraestructura y hábitats lunares.

Asimismo, la tripulación reportó la presencia de tonalidades sutiles en la superficie, describiendo colores como gris, negro, marrón, beige, blanco, verde y azul. Estos registros cromáticos son vitales para obtener información sobre los minerales y rocas presentes en diversas regiones, lo que ayudaría a reconstruir la evolución del satélite y de la Tierra. Christina Koch, durante sus descripciones, llegó a referirse a ciertas zonas como una "mejilla amarillenta de la Luna".

Finalmente, el archivo incluye detalles muy específicos, como una captura de la tableta de uno de los tripulantes con anotaciones manuscritas del 6 de abril de 2026, sobre una visualización de la Luna oscura durante el eclipse solar. En dicha imagen, fechada el 7 de abril de 2026, tres miembros de la tripulación marcaron la posición de los destellos de impacto utilizando diferentes colores: Wiseman escribió en azul, Glover (conocido como "Ike") en verde y Hansen en rojo.

Marie Henderson, científica planetaria de la Universidad de Maryland Baltimore County y subdirectora científica lunar de la misión, expresó su entusiasmo ante la apertura de estos datos, señalando que la diversidad de nuevas perspectivas aportadas por la comunidad científica marcará una diferencia enorme en el estudio del satélite.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video