La mañana de este jueves, 8 de octubre de 2026, la ciudad de Manta, en la provincia de Manabí, se vio sacudida por un nuevo acto de violencia criminal que tuvo lugar en uno de los puntos de mayor concurrencia de la zona: el Mercado Central. El atentado ocurrió pasadas las 07h00, momento en el que la actividad comercial comienza a intensificarse en el centro de abastos, generando un clima de pánico y alarma entre los comerciantes, clientes y transeúntes que se encontraban en el lugar.
De acuerdo con la información recabada, el ataque se concentró específicamente en el área de venta de productos usados, conocida localmente como la zona de cachinería. En este sector, la víctima transitaba cuando fue sorprendida por una ráfaga de disparos ejecutada por sujetos armados. El saldo final de este violento episodio es trágico: el ataque dejó como resultado dos víctimas mortales, entre las cuales se encuentra un menor de edad, además de un adulto mayor que resultó herido durante la agresión.
Un detalle que ha llamado la atención de las autoridades y de la ciudadanía es la ubicación geográfica del crimen. El hecho se produjo a escasos metros de una Unidad de Policía Comunitaria (UPC) situada en el mismo Mercado Central. A pesar de la cercanía de este despliegue policial, los atacantes actuaron con rapidez y determinación, logrando accionar sus armas de fuego y dándose a la fuga inmediatamente después de cometer el atentado, evitando así cualquier detención inmediata en el sitio.
Tras el reporte del suceso, se activaron los protocolos de seguridad y respuesta. Al lugar del crimen acudieron agentes especializados de la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Secuestro y Extorsión (Dinased), junto con el equipo de Criminalística. Los peritos iniciaron las primeras investigaciones técnicas en la escena, procediendo al levantamiento de indicios balísticos que permitan identificar el armamento utilizado y rastrear la trayectoria de los proyectiles. Posteriormente, se llevó a cabo el levantamiento de los cadáveres para su traslado al centro forense, donde se realizarán las autopsias correspondientes.
Este sector del centro de abastos de Manta no es ajeno a la violencia. El hecho registrado este jueves se suma a una serie de antecedentes recientes que evidencian una situación crítica de inseguridad en el área. Hace menos de un mes, el ingreso a este mismo mercado fue escenario de otro ataque armado que resultó en la muerte de dos personas: un adolescente de 16 años y un hombre de 23 años, quien, según los registros, contaba con antecedentes penales.
La recurrencia de estos hechos violentos en un espacio destinado al comercio y al sustento diario de cientos de familias refleja la complejidad de la seguridad en la zona. Las cifras oficiales subrayan la gravedad de la situación en la región; con el homicidio ocurrido este jueves, el distrito policial integrado por los cantones de Manta, Montecristi y Jaramijó alcanza un total de 398 muertes violentas en lo que va del año.
Hasta el momento, las autoridades policiales mantienen abiertas todas las líneas de indagación. El objetivo principal es esclarecer las causas exactas que motivaron este atentado y lograr la ubicación y captura de los responsables del ataque en la zona comercial. Las investigaciones continúan en curso mientras se analizan las evidencias recogidas en el lugar y se revisan posibles testimonios de quienes presenciaron la ráfaga de disparos en la zona de cachinería.






