En un operativo coordinado por las autoridades ambientales del estado Yaracuy, se llevó a cabo la liberación de dos ejemplares de boas constrictor en las inmediaciones del monumento al cerro María Lionza, ubicado en la Montaña de Sorte, en la localidad de Chivacoa. La acción fue ejecutada por funcionarios de Inparques Yaracuy, quienes supervisaron todo el proceso para garantizar que los reptiles fueran reintegrados de manera segura a su entorno natural.
Estas especies ofídicas, que ahora forman parte de la fauna silvestre del municipio Bruzual, fueron previamente capturadas en la zona de Sabana de Parra, perteneciente al municipio Páez de la misma entidad. Desde el momento de su captura, los ejemplares fueron resguardados por los guardaparques, quienes se encargaron de mantener su integridad física y salud mientras se definía el destino final y el lugar más apto para su reubicación.
El proceso de traslado no estuvo exento de gestiones administrativas y logísticas. Inicialmente, las autoridades ambientales realizaron las diligencias necesarias para trasladar a los reptiles hacia un serpentario ubicado en el estado Lara, buscando una evaluación especializada o un espacio de resguardo controlado. No obstante, tras las comunicaciones correspondientes, el centro especializado informó que en ese momento no disponían de espacio físico suficiente para albergar a los dos ejemplares.
Ante la imposibilidad de trasladarlas al estado vecino, se informó a las autoridades competentes del estado Yaracuy sobre la situación. Tras un análisis de las opciones disponibles y considerando el bienestar de los animales, se tomó la decisión institucional de proceder con la liberación de las boas en la Montaña de Sorte, un área que cumple con las características ecológicas necesarias para la supervivencia de la especie.
Antes de proceder con la liberación, ambos ejemplares fueron sometidos a una revisión exhaustiva para verificar su estado sanitario. Los resultados de estas evaluaciones confirmaron que ambas serpientes se encuentran en perfecto estado de salud, lo que permitió asegurar que no representarían un riesgo para el ecosistema ni sufrirían complicaciones al ser reintegradas a la naturaleza.
En cuanto a las especificaciones biológicas de los ejemplares, se detalló que uno de ellos es una hembra que cuenta con una longitud de un metro con 73 centímetros y un peso registrado de cinco kilos y medio. Por su parte, el segundo ejemplar es un macho, el cual presenta una longitud superior, alcanzando el metro con 92 centímetros, con un peso total de seis kilos.
Los especialistas de Inparques determinaron que ambas serpientes se encuentran plenamente aptas para desarrollarse en su hábitat natural, el cual se caracteriza por la presencia abundante de árboles y un clima lluvioso, condiciones que coinciden exactamente con el entorno de la Montaña de Sorte.
Para minimizar cualquier posible impacto o riesgo, los funcionarios liberaron a los reptiles en un punto estratégico y lejano de las zonas más concurridas de la conocida montaña. De esta manera, se busca que los ejemplares puedan adaptarse gradualmente a su nuevo territorio y cumplir su función ecológica dentro de la cadena alimenticia de la región.
Con esta acción, el cuerpo de guardaparques y los funcionarios de Inparques Yaracuy reiteran el compromiso de proteger la fauna silvestre y gestionar correctamente la reubicación de especies capturadas en zonas donde pudieran representar un riesgo o donde su resguardo sea necesario antes de volver a la libertad.






