Un violento episodio conmocionó al barrio porteño de Palermo durante la madrugada de este domingo. Un hombre de nacionalidad uruguaya, de 31 años de edad, fue hallado sin vida en el interior de un departamento ubicado en la calle Costa Rica al 5200. La víctima murió a causa de múltiples disparos, en un ataque que, según las primeras líneas investigativas, podría tratarse de un ajuste de cuentas vinculado al tráfico de estupefacientes.
El despliegue policial comenzó luego de que el centro de emergencias 911 recibiera un llamado alertando sobre la presencia de una persona fallecida en el inmueble mencionado. Al arribar al lugar, los efectivos de la Policía de la Ciudad se encontraron con una escena crimson y el testimonio desgarrador de los familiares de la víctima. Según relataron los allegados a los uniformados, el ataque fue ejecutado con precisión y rapidez: varias personas ingresaron al departamento sin necesidad de forzar la cerradura, procedieron a disparar contra el hombre casi sin mediar palabra y huyeron inmediatamente del lugar.
La respuesta policial fue inmediata. Basándose en las descripciones proporcionadas por los testigos presenciales y tras realizar un exhaustivo relevamiento de las cámaras de seguridad, tanto privadas como públicas, instaladas en la zona, el personal policial logró identificar y detener a dos hombres. Ambos son acusados de haber participado activamente en el homicidio del ciudadano uruguayo.
Simultáneamente, en un operativo de rastreo en las inmediaciones, los efectivos policiales realizaron un hallazgo clave para la causa. En el cruce de la avenida Santa Fe con la calle Bullrich, justo frente al predio del Regimiento de Infantería 1 “Patricios” y a una distancia de ocho cuadras del lugar del crimen, encontraron un arma de fuego. Según la hipótesis policial, el arma habría sido arrojada por uno de los involucrados durante su huida. Un detalle técnico relevante es que el arma hallada contaba con un silenciador, lo que sugiere una planificación previa del ataque para evitar alertar a los vecinos o retardar la reacción de las autoridades.
En el ámbito judicial, la investigación ha quedado bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 26. Como una de las primeras medidas urgentes, el magistrado interviniente convocó al personal de la Policía Científica para que se hiciera cargo del resguardo de la escena del crimen dentro del departamento, asegurando la preservación de cualquier evidencia física que permita reconstruir la mecánica del hecho.
Respecto a la identidad y el perfil de la víctima, se ha informado que el hombre había ingresado a la República Argentina pocas semanas antes del ataque. Al momento de producirse el crimen, se encontraba acompañado por integrantes de su familia, quienes fueron testigos de la irrupción de los asesinos.
Las primeras versiones y las hipótesis que analiza la justicia apuntan a que el asesinato estaría relacionado con el narcotráfico. De acuerdo con informaciones consignadas por el medio uruguayo Subrayado, el fallecido sería un integrante del clan familiar conocido como “Los Puglia”. Esta organización operaría en Villa Española, un barrio de Montevideo, y es reconocida por estar involucrada en la comercialización de drogas.
El historial del joven asesinado refuerza la línea investigativa sobre el crimen organizado. Según los registros, la víctima contaba con tres antecedentes penales formales, datados en los años 2014, 2016 y 2017. Asimismo, se ha revelado que tuvo diversos ingresos policiales durante su etapa como menor de edad y que fue sujeto de múltiples indagatorias policiales por delitos graves, entre los que se destacan el hurto, lesiones personales y homicidio.
La causa continúa abierta mientras se procesa la evidencia recolectada y se interroga a los detenidos para determinar si existen más cómplices involucrados en el operativo que terminó con la vida del uruguayo en pleno corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.






