El World Rally Championship (WRC) vivió uno de sus desenlaces más intensos y dramáticos en la jornada de este domingo 04 de octubre de 2026. En un final que mantuvo la tensión hasta el último segundo, el piloto británico Elfyn Evans, acompañado por su copiloto Scott Martin a bordo de un Toyota GR Yaris, se proclamó campeón del mundo por primera vez en su carrera. La definición del título se produjo en el Rally de Italia, disputado en la región de Cerdeña, donde la lucha por la corona se redujo a un duelo directo contra el piloto Oliver Solberg.
El escenario final fue el Wolf Power Stage, la última etapa de la competencia. En este tramo, la situación era clara y la presión máxima: ambos contendientes sabían que el resultado de esta etapa definiría quién se llevaría el trofeo global. El destino del campeonato dependía exclusivamente de quién lograra superar al otro en el tiempo de recorrido, convirtiendo el cierre del evento en una batalla psicológica y técnica de alta intensidad.
Oliver Solberg inició su paso por la última etapa en una posición privilegiada. El piloto contaba con una ventaja de 28.6 segundos sobre el segundo clasificado, el experimentado francés Sebastien Ogier. Todo parecía indicar que Solberg estaba en camino de asegurar el título mundial, manteniendo un ritmo sólido que lo alejaba de sus perseguidores inmediatos. Sin embargo, el deporte motor es impredecible y la tragedia deportiva golpeó a Solberg en el momento más crítico.
Cuando se encontraba a tan solo dos curvas de finalizar el tramo y cruzar la meta que lo consagraría como campeón, Solberg cometió un error dramático. El piloto se salió del camino, perdiendo un tiempo precioso y, lo más importante, la oportunidad de ganar el campeonato. El incidente fue captado por las cámaras de transmisión, donde se pudo apreciar la desazón de sus padres, Pernilla y el histórico campeón de 2003, Petter Solberg, quienes observaban con incredulidad cómo el título se escapaba de las manos de su hijo primogénito.
Mientras Solberg enfrentaba la frustración y las lágrimas, el ambiente era radicalmente opuesto para Elfyn Evans. El galés, que había acumulado cinco subcampeonatos a lo largo de su trayectoria, experimentó un estallido de alegría y shock al comprender que finalmente había alcanzado la cima del rally mundial. La victoria de Evans tiene un sabor especial debido a su perseverancia; el piloto recordaba especialmente el año 2025, cuando perdió el título por un margen mínimo de tan solo cuatro puntos frente a Sebastien Ogier.
Este triunfo no solo es un logro personal para Evans, sino que marca un hito para el deporte británico. El piloto galés se convierte en el primer representante de su país en obtener este trofeo y es el primer campeón británico de pilotos del WRC desde que Richard Burns se alzara con la corona en el año 2001. Junto a él, Scott Martin también alcanzó la gloria personal al ganar el campeonato de copilotos por primera vez en su carrera.
A pesar del dolor por la pérdida del título mundial, Oliver Solberg logró rescatar la victoria de la fecha italiana, quedando primero en la clasificación del Rally de Italia Cerdeña. El podio de la competencia fue un dominio absoluto de la escudería Toyota Gazoo Racing, ya que los tres primeros lugares fueron ocupados por sus pilotos: Evans, Solberg y el finlandés Sami Pajari.
La jornada cerró con imágenes contrastantes: la consuelo de Petter Solberg hacia su hijo, quien se quedó con el triunfo del rally pero con la amarga sensación de haber estado a solo unas curvas de ser campeón del mundo, y los festejos desbordados de Elfyn Evans, quien finalmente rompió su racha de segundos puestos para inscribir su nombre en la historia del World Rally Championship.






