Al finalizar el proceso de rodaje en La Habana, diversos artistas y especialistas ofrecieron declaraciones a la prensa para reflexionar sobre la culminación de un proyecto audiovisual desarrollado en un contexto complejo. Según los testimonios recogidos el 27 de septiembre, el equipo asumió el reto de hacer cine en Cuba en un momento donde, en palabras de los intervinientes, el fascismo apuesta por quitar las ganas de todo, convirtiendo la creación artística en un acto de resistencia y desafío.
Inti Herrera, quien se desempeña como coordinador general del proyecto, explicó que la iniciativa nació de una necesidad apremiante de dinamizar la industria cinematográfica. Herrera señaló que existía una urgencia por empezar a ejecutar acciones concretas, ya que muchos proyectos se encontraban en diversas etapas de desarrollo, pero habían sufrido ralentizaciones debido a las razones obvias derivadas de la crisis actual. Ante este escenario, surgió la propuesta de organizar un concurso, una herramienta que, según el coordinador, resultó maravillosa para alcanzar dos objetivos principales.
En primer lugar, el concurso permitió obtener una visión contemporánea y actual sobre cómo los realizadores cubanos perciben la realidad del país en el presente. En segundo lugar, el formato implementado permitió que cada director tuviera la facultad de elegir a su propio equipo técnico. Esta decisión estratégica buscaba dotar de mayor dinamismo a la industria, evitando que la producción dependiera de un único grupo de trabajo y permitiendo que fueran ocho equipos distintos los encargados de llevar a cabo la película.
Sin embargo, Herrera reconoció que este modelo multiplicó los retos operativos. Las condiciones materiales fueron un obstáculo constante, especialmente en lo referente al transporte y la obtención de energía eléctrica para la iluminación. El coordinador general admitió que todas las escenas se complicaron significativamente debido a estas carencias, lo que obligó a los profesionales a ser más versátiles y creativos en su enfoque hacia el hecho fílmico para poder superar las limitaciones técnicas.
Por su parte, Reymel Delgado, productor del proyecto, profundizó en las dificultades logísticas y humanas. Delgado enfatizó que armar un equipo de trabajo siempre es una tarea complicada, pero que en la coyuntura actual el proceso se ha vuelto aún más difícil. El productor destacó una realidad dolorosa para el gremio: la ausencia de muchos profesionales que habitualmente habían trabajado con ellos durante años y que ya no están presentes, lo que convirtió la formación de un solo equipo en una tarea ardua, y la de ocho equipos en un desafío mayúsculo.
A pesar de estas complicaciones, Delgado resaltó que el flujo de trabajo fue positivo gracias a que los directores pudieron seleccionar a sus colaboradores bajo ciertas pautas establecidas por la producción. Esto dio lugar a la creación de un equipo heterogéneo e intergeneracional, donde convergieron personas con trayectorias diversas en el ámbito audiovisual. El grupo integró a especialistas que habían dedicado la mayor parte de su carrera a la televisión en lugar del cine, así como a profesionales que anteriormente solo habían participado en proyectos de pequeña escala, enfrentándose ahora a una propuesta mucho más ambiciosa.
El productor calificó esta obra como la película más difícil a la que se ha enfrentado desde el punto de vista de la producción, subrayando que la ejecución habría sido imposible sin la disposición incondicional de todos los involucrados. Delgado hizo un reconocimiento especial al elenco y a los figurantes, quienes, acostumbrados a un tratamiento más exquisito en otras producciones, supieron acondicionarse y adaptarse a las circunstancias difíciles impuestas por la situación actual.
Finalmente, la producción expresó su más profundo agradecimiento a todos los especialistas y miembros del casting que, a pesar de las adversidades, mantuvieron el compromiso necesario para finalizar el rodaje, demostrando la voluntad de seguir creando cine a pesar de las limitaciones materiales y humanas que atraviesa el sector.






