Lali Espósito concretó el cierre de una etapa fundamental en su carrera con un concierto en el Estadio Monumental el pasado 26 de septiembre. El evento representó la última parada de un extenso recorrido que inició con el lanzamiento de su disco "No vayas a atender cuando el demonio llama", llevando su propuesta artística por diversas ciudades de Argentina, Uruguay y España. Esta fecha no fue un show aislado, sino la culminación de un año de gran convocatoria que incluyó cinco estadios Vélez agotados y dos presentaciones previas en River que reunieron a más de 160.000 personas.
La elección de la fecha tuvo una carga simbólica particular, ya que coincidió con el segundo aniversario de "Fanático", canción que la artista describió como la más importante de su álbum y un motor de cambio en su vida. Ante un estadio colmado, la cantante propuso celebrar este aniversario "atendiendo al demonio por última vez" en el césped del estadio del barrio de Núñez.
El espectáculo comenzó a las 21:04 con un despliegue escénico que incluyó pirotecnia, fuego y haces de láser. Lali apareció ante el público luciendo un maxitapado de plumas de estilo rockero y un sombrero a juego. El inicio del show estuvo marcado por la intensidad de temas como "Lokura", "Sexy", "2 Son 3", "Tu novia II" y "N5", una apertura diseñada para mantener la energía alta desde el primer momento. Durante el inicio, la artista bromeó sobre el clima, celebrando que no lloviera, a diferencia de su presentación de junio.
A lo largo de tres horas, el concierto transitó por diversos géneros musicales. Lali alternó entre el groove y el R&B con canciones como "Obsesión", "Diva" y "Amor es presente", para luego pasar a una etapa más performática con "¿Quiénes son?", "Fanático" y "No me importa". El show también rindió homenaje al tango gracias a la participación de Hernán “Cucuza” Castiello, quien con su bandoneón conectó el ritmo del 2x4 con las nuevas generaciones.
Para la interpretación de clásicos como "Boomerang", "Perdedor" y "Ego", la artista contó con el acompañamiento de El cuartero divergente, un cuarteto de cuerdas que fusiona la música académica y popular. Antes de cantar "Incondicional", Lali reflexionó sobre la magnitud de haber llenado ocho estadios en poco más de un año, atribuyendo este fenómeno a la incondicionalidad y el amor colectivo de su público.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió durante "No hay héroes". Lali pidió al público que encendiera las linternas de sus celulares, tiñendo el estadio de blanco. En un tono introspectivo, confesó que escribió la canción para sus amigos y para ella misma, reflexionando sobre la soledad y el peso de la adultez al pasar los 30 años. La artista se quebró durante la canción y fue apoyada por los asistentes para finalizar el tema.
Posteriormente, la cantante abordó una problemática social preocupante: la alta tasa de suicidios en Argentina entre jóvenes de 15 a 34 años. Lali cuestionó el rol de la sociedad y las autoridades ante esta situación y reveló que hace dos meses perdió a una persona muy querida debido a este problema. Para honrar esa memoria, interpretó una versión de "Ciudad de pobres corazones" de Fito Páez.
El show contó con invitados destacados. Miranda! se sumó para interpretar "Mejor que vos", mientras que Dillom regresó al escenario para cantar "33". Sin embargo, el momento más esperado fue la aparición de Tini Stoessel. Ambas artistas, vestidas de novias, interpretaron "Like a Virgin" de Madonna, momento en el que se unieron a Marilina Bertoldi para recrear el icónico beso de los VMAs entre Madonna, Britney Spears y Christina Aguilera.
Tras la presentación, Tini expresó su honor por haber sido invitada y destacó el crecimiento profesional de Lali desde que era niña. Lali respondió resaltando la transformación de ambas en las mujeres y artistas que son hoy, cerrando el segmento con la canción "1amor". Este encuentro puso fin a años de especulaciones y enfrentamientos entre sus respectivos fandoms.
El tramo final incluyó sonidos electropop con "Histeria", "A bailar" y "Motiveishon". Asimismo, la canción "Soy", acompañada por drag queens, reafirmó el compromiso de la artista con la diversidad y la comunidad LGBT+. En cuanto a su postura política, Lali utilizó la puesta en escena para responder a Javier Milei; durante "¿Quiénes son?", mostró un diario con el titular "¿Lali vive del Estadio?", y en "Fanático" utilizó la sátira para referirse a la violencia y los cambios de postura del mandatario.
El cierre del concierto fusionó "No me importa" con "Ji Ji Ji" del Indio Solari, provocando un pogo multitudinario que unió el pop con los códigos del rock. Lali finalizó agradeciendo al público y reflexionando sobre el aprendizaje profesional y personal de la gira, destacando la satisfacción de hacer música en la que cree. Con este show, Lali se convirtió en la segunda mujer argentina en encabezar una presentación en el estadio Monumental.






