El encuentro entre Cruz Azul y Toluca, disputado en el Estadio Banorte, culminó en un empate 3-3 que, más allá del resultado deportivo, dejó una profunda huella de controversia debido a las fuertes críticas lanzadas por el director técnico de la Máquina, Antonio Mohamed, hacia la actuación de la árbitra Katia Itzel García. El entrenador argentino no escatimó en palabras para cuestionar el desempeño de la silbante, asegurando que diversas decisiones tomadas durante el encuentro condicionaron el desarrollo del partido.
En el plano deportivo, Cruz Azul inició el encuentro con un dominio evidente, logrando tomar el control del juego desde los primeros instantes. La ventaja comenzó a gestarse al minuto 7, cuando Nicolás Ibáñez abrió el marcador gracias a una asistencia precisa de José Paradela. El conjunto capitalino continuó presionando y logró ampliar la diferencia al minuto 38, cuando Gabriel Fernández anotó el segundo gol, dejando a la Máquina con una ventaja cómoda de dos tantos antes del descanso.
Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en la segunda mitad. Al minuto 52, la árbitra Katia Itzel García recurrió al VAR para revisar una acción ocurrida dentro del área. Tras analizar la jugada, la colegiada señaló un penalti a favor de Toluca y procedió a amonestar a Willer Ditta. Esta decisión marcó el inicio de la remontada de los Diablos Rojos, quienes aprovecharon la oportunidad para reducir la distancia. Helinho se encargó de convertir la pena máxima al minuto 54 y, sorprendentemente, apenas un minuto después, Alexis Vega marcó el 2-2, devolviendo la paridad al encuentro.
Cruz Azul intentó recuperar la ventaja al minuto 77 a través de Luka Romero, quien anotó un gol que posteriormente fue invalidado por la árbitra debido a una posición de fuera de lugar. Cuando parecía que Toluca se encaminaba a llevarse los tres puntos, apareció nuevamente Gabriel Fernández para sellar el 3-3 definitivo, rescatando el empate para el equipo celeste.
A pesar del resultado, la atención se centró en la conferencia de prensa posterior al juego, la cual fue dominada por el malestar de Antonio Mohamed. El técnico argentino fue contundente al afirmar que Katia Itzel García no estaba a la altura de un partido de tal magnitud, poniendo en duda su capacidad para dirigir encuentros de esta relevancia. Mohamed señaló que ya existían decisiones previas que comprometían la actuación de la silbante y mencionó específicamente una jugada entre Gonzalo Piovi y Paulinho que, a su juicio, debió terminar en una expulsión.
Esta tensión entre el entrenador y la árbitra no es un hecho aislado. La relación ya había sido objeto de atención el pasado 14 de septiembre durante el partido entre Toluca y Atlas, encuentro en el cual García se desempeñó como cuarta árbitra.
La polémica se trasladó posteriormente a las redes sociales. Tras el partido en el Estadio Banorte, Katia Itzel García publicó en sus historias de Instagram un dibujo que hacía referencia a la doble moral de las personas religiosas. Si bien la árbitra no mencionó a nadie explícitamente, diversos usuarios interpretaron la publicación como una indirecta hacia Mohamed, quien habitualmente porta un rosario durante los partidos.
El ruido mediático creció con la intervención de figuras del ámbito futbolístico. Francisco Chacón, exárbitro, expresó en la plataforma X que la situación es una cuestión de capacidad y criticó a la Comisión de Árbitros por permitir que se sigan cometiendo errores en los partidos. Por su parte, Damián Zamogilny, analista de TUDN y exfutbolista, calificó el arbitraje como un "desastre", señalando que hubo demasiados errores y que se debe aceptar la crítica cuando el desempeño es deficiente. Asimismo, Carlos Reinoso cuestionó la designación arbitral, refiriéndose a la naturaleza del partido y a la procedencia de los jugadores.
Hasta el momento, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) no ha emitido un comunicado sobre una posible sanción contra Antonio Mohamed por sus declaraciones. No obstante, el antecedente de abril de este año es relevante: Sergio Bueno, entonces técnico del Mazatlán, fue sancionado tras una expulsión en el partido ante Pumas por una conducta considerada impropia por las Comisiones de Diversidad y Género y Disciplinaria. El castigo para Bueno incluyó una multa, un partido de suspensión y horas de labor social enfocadas en la equidad de género. El procedimiento actual contra Mohamed dependerá de la valoración de las autoridades disciplinarias sobre sus palabras y la normativa vigente.






