El actor Benjamín Vicuña se encuentra nuevamente en el centro de la atención mediática, aunque en esta ocasión su objetivo ha sido marcar una distancia clara entre la vida pública y el resguardo de su familia. El artista fue consultado recientemente sobre la controversia que se desató a raíz de la publicación de un video realizado por la actriz China Suárez, en el cual aparecía junto a Mauro Icardi y, fundamentalmente, su hijo Amancio. Esta grabación no pasó inadvertida y generó una ola de críticas, llegando incluso a provocar la intervención de la Asociación Madres del Dolor, entidad que puso el foco en la problemática de la exposición mediática de los menores.
El encuentro con la prensa ocurrió en un momento de transición profesional para el actor, justo cuando se disponía a salir de una de sus funciones teatrales. Fue allí donde Fede Flowers, movilero del programa LAM, le planteó una pregunta directa y punzante: “¿Te molesta esta sobreexposición de tus hijos?”. La reacción de Vicuña fue inmediata y reflejó un estado de incomodidad visible. Sin embargo, el actor optó por una respuesta cautelosa, evitando entrar en el juego de la confrontación directa y priorizando el estado emocional de sus niños. “Mirá, lo importante es que mis hijos están bien”, declaró, intentando cerrar el tema sin profundizar en los detalles de la polémica.
A pesar de su reticencia inicial, Vicuña decidió ampliar su postura para dejar clara su preocupación, aunque mantuvo un tono conciliador para no alimentar el debate público. El actor manifestó su inquietud ante la "sobreatención" que reciben los menores, señalando que el problema no reside solo en las redes sociales, sino también en la interacción cotidiana. “Me preocupa tanta sobreatención sobre los chicos. Que me preguntes tú, que me pregunten en la calle. Ellos están bien, que es lo más importante y lo único que me preocupa”, expresó con firmeza, buscando bajar la tensión del momento.
La situación alcanzó un punto crítico cuando el cronista insistió en obtener una respuesta específica sobre el video que originó todo el conflicto. Ante la presión, el actor decidió no responder a las indagaciones sobre el material audiovisual y prefirió finalizar la interacción de manera cordial pero tajante, despidiéndose con un “Te mando un beso, te espero mañana”. Segundos después, Vicuña se retiró hacia la sala del Multiteatro para dar inicio a su función de la obra "Secreto en la montaña", dejando atrás el asedio periodístico.
El conflicto, lejos de apagarse, se intensificó debido a las acciones posteriores de la actriz China Suárez. La artista protagonizó un segundo material audiovisual en el que adoptó un tono burlón, exponiendo nuevamente a Amancio y rechazando abiertamente las observaciones realizadas por la Asociación Madres del Dolor. Esta actitud reavivó el debate en las redes sociales y en diversos medios de comunicación, poniendo nuevamente sobre la mesa la discusión sobre los límites éticos entre la vida privada y el espectáculo informativo, especialmente cuando hay niños involucrados.
Desde el entorno cercano de Benjamín Vicuña, se ha enfatizado el perfil reservado que el actor intenta mantener. Sus allegados destacan que su intención primordial es "bajar el termómetro" mediático, evitando que las disputas personales se trasladen al ámbito público. Para el actor, las cuestiones familiares deben tratarse con absoluta discreción. A través de sus escasas declaraciones, busca evitar que la exposición de sus hijos se convierta en el eje de especulaciones públicas o sea utilizada como un instrumento de pelea entre celebridades.
En conclusión, más allá del malestar evidente que genera la situación, el mensaje central de Benjamín Vicuña ha sido la protección irrestricta de sus hijos. El actor ha dejado claro que la vida íntima no debe ser moneda de cambio en ninguna disputa pública. Su respuesta breve, su negativa a entrar en polémicas detalladas y su rápido retorno a sus obligaciones profesionales en el teatro subrayan que su prioridad absoluta es la contención y el bienestar de sus hijos, situando la salud emocional de los menores por encima de cualquier titular mediático.





