El Gobierno Nacional concretó este viernes un importante desembolso financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI), efectuando un pago de US$ 795 millones en concepto de intereses. Esta operación se produce en un contexto de alta sensibilidad financiera, mientras una misión técnica del organismo multilateral continúa su trabajo en Buenos Aires con el objetivo de revisar las metas establecidas en el programa vigente.
El impacto de este pago y la dinámica del mercado se reflejaron inmediatamente en las cuentas del Banco Central (BCRA). Al cierre de la semana, las reservas internacionales sufrieron una caída, situándose en US$ 48.245 millones. En este escenario, la entidad monetaria finalizó la jornada con un saldo neutro en el mercado de cambios, lo que significa que el organismo no logró realizar compras de divisas durante la sesión.
En cuanto al mercado cambiario, se observó una tendencia alcista en diversas cotizaciones. El dólar para el ahorrista registró un incremento de cinco pesos, cerrando la semana en $1.545 según la pizarra del Banco Nación. Por su parte, el tipo de cambio mayorista, que sirve como referencia fundamental para las operaciones de comercio exterior, experimentó un ascenso del 0,4%, alcanzando los $1.525, cifra que representa un récord nominal.
Según el análisis de operadores del mercado, el Gobierno intentó implementar medidas para mantener el tipo de cambio bajo control. Esta estrategia quedó evidenciada en la decisión del Banco Central de no intervenir mediante la compra de divisas, evitando así recalentar el precio del dólar en un momento de presión.
Un factor determinante en la volatilidad de este viernes fue el denominado "fixing" de los bonos atados al tipo de cambio. Durante esta jornada se determinó el precio de referencia del dólar mayorista que se tomará en cuenta para los títulos denominados "dollar linked". Este proceso suele generar una demanda de divisas más elevada, ya que los tenedores de estos instrumentos buscan que el precio fijado sea lo más alto posible para favorecer su rentabilidad.
En relación con el desempeño del BCRA, esta es la cuarta ocasión en lo que va del año en que la entidad termina el día con saldo neutro desde que se inició el programa de compra de reservas. Las fechas anteriores en las que ocurrió este fenómeno fueron el 2 de enero, el 28 de julio y el 7 de septiembre. Cabe destacar que, durante la jornada del 28 de julio, el Tesoro Nacional debió vender US$ 145 millones en un esfuerzo por contener la cotización del tipo de cambio.
Desde el sector privado, Matías Migliore, analista de Balanz, señaló que la rueda estuvo fuertemente marcada por el fixing de la Lelink de septiembre, el cual define el monto que el Tesoro deberá pagar. Migliore destacó que el mercado se mostró "notablemente tomador" en materia de tipo de cambio, registrando volúmenes significativos tanto en las Lelink como en los mercados de futuros.
En sintonía con esto, un informe emitido por Suramericana Visión indicó que, a pesar de que el Tesoro haya canjeado el 75% del total de la letra dollar linked con vencimiento a fin de mes —operación equivalente a unos US$ 3.300 millones—, se percibió una mayor demanda tanto en el mercado de contado como en el de futuros.
Asimismo, se ha observado una desaceleración considerable en el ritmo de adquisición de divisas por parte del BCRA, siendo el ritmo más leve registrado en el año. Los datos muestran que en el presente mes se acumula un promedio diario de compras de US$ 13 millones, una cifra significativamente menor frente a los US$ 36 millones diarios registrados en la misma cantidad de ruedas durante el mes de agosto.
Finalmente, fuentes oficiales confirmaron que, tras el pago de los US$ 795 millones realizado este viernes, el calendario de compromisos con el FMI para el resto de 2026 se reduce a solo dos instancias. Los próximos pagos están programados para el 1° de noviembre y el 24 de diciembre, sumando un total de US$ 1.200 millones.





