En una operación estratégica y coordinada, el personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) logró frustrar el ingreso de una cantidad considerable de equipos y accesorios electrónicos no autorizados al establecimiento penitenciario El Milagro, ubicado en la ciudad de Trujillo. El operativo permitió interceptar objetos ilícitos que intentaban vulnerar las normas de seguridad del centro penitenciario.
Según la información proporcionada por las autoridades, los artículos prohibidos no eran transportados de manera evidente, sino que se encontraban camuflados cuidadosamente dentro de sacos de productos. Estos costales estaban destinados a los economatos del centro penitenciario, los cuales funcionan como puntos de abastecimiento interno, siendo utilizados en esta ocasión como medio para encubrir el contrabando de tecnología.
El hallazgo se produjo específicamente durante una revisión inopinada, una medida de control sorpresa implementada por los agentes del INPE para garantizar la seguridad y el orden dentro del recinto. En esta ocasión, el control se centró en los costales dirigidos al economato 9, el cual se encuentra ubicado en el pabellón 3, una zona destinada a internos de mediana seguridad.
Durante la inspección minuciosa de los bultos, los agentes penitenciarios descubrieron una variedad de dispositivos electrónicos. El inventario de los objetos incautados incluye dos reproductores portátiles de DVD, los cuales venían acompañados de sus respectivos controles remotos, cargadores y diversos accesorios necesarios para su funcionamiento. Asimismo, se halló una consola de videojuegos PlayStation, que incluía tarjetas de memoria y dos mandos de control.
Además de los equipos de entretenimiento audiovisual, la intervención resultó en la incautación de 19 radios portátiles. Estos dispositivos de comunicación también estaban provistos de sus respectivos cables y cargadores, lo que sugiere una intención de establecer redes de comunicación no supervisadas dentro del pabellón de mediana seguridad.
En relación con la responsabilidad de los productos interceptados, el INPE informó que el economato 9, lugar donde debían ser entregados los sacos, está registrado formalmente a nombre del interno Juan Agustín Vásquez Ramos. De acuerdo con los registros penitenciarios, Vásquez Ramos se encuentra actualmente cumpliendo una sentencia condenatoria de 10 años de cárcel, habiendo sido hallado culpable por la comisión del delito de robo agravado.
Una vez finalizada la intervención y asegurados todos los objetos prohibidos, las autoridades penitenciarias procedieron a seguir los protocolos legales establecidos. En consecuencia, se notificó formalmente el hallazgo a la Tercera Fiscalía Penal Corporativa de Trujillo. Esta instancia judicial es la encargada de iniciar las diligencias de ley correspondientes para determinar las responsabilidades penales derivadas de este intento de ingreso de artículos no autorizados.
La acción del INPE resalta la importancia de las revisiones inopinadas como herramienta fundamental para combatir el ingreso de objetos prohibidos en los penales. El uso de productos destinados a los economatos para camuflar tecnología demuestra que existen intentos persistentes de burlar los filtros de seguridad, especialmente en pabellones de mediana seguridad donde el control de los dispositivos electrónicos es crítico para prevenir actividades ilícitas o la coordinación de delitos desde el interior.
Con este operativo, el Instituto Nacional Penitenciario reafirma su compromiso con el cumplimiento de los reglamentos internos y la seguridad nacional, evitando que dispositivos de comunicación y entretenimiento no autorizados lleguen a manos de los internos, lo cual podría alterar la disciplina y el régimen de rehabilitación del centro penitenciario El Milagro de Trujillo.





