La comunidad católica de Ribeirão Preto, en el estado de São Paulo, se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento del cônego Antônio Garcia Felix. El párroco emérito de la Paróquia Santa Luzia murió la noche del jueves 24 de septiembre de 2026, a la edad de 71 años, dejando un vacío significativo en las diversas comunidades donde ejerció su ministerio sacerdotal a lo largo de las décadas.
Según la información oficial suministrada por la Arquidiócesis de Ribeirão Preto, el cônego Felix se encontraba internado desde hacía diez días en el Hospital São Francisco. El ingreso hospitalario tenía como objetivo el tratamiento de un cáncer. Lamentablemente, el estado de salud del clérigo se complicó, y su fallecimiento se produjo como consecuencia de una falla múltiple de los órganos. Ante esta pérdida, la Cúria Metropolitana de Ribeirão Preto emitió una nota oficial en la que lamentó profundamente la partida del sacerdote emérito.
Las honras fúnebres y el velatorio se llevan a cabo en la Paróquia Santa Luzia, situada en la Vila Lobato. En este espacio, los fieles y allegados han podido brindar el último adiós al religioso. La misa fúnebre está siendo presidida por el Arzobispo Dom Moacir Silva, quien lidera las oraciones por el descanso eterno del fallecido. Tras las ceremonias matutinas, el cuerpo del cônego será trasladado a la Paróquia Santa Rita de Cássia, ubicada en Cássia dos Coqueiros (SP), donde se llevará a cabo el sepultamento durante la tarde de este viernes.
Antônio Garcia Felix nació el 12 de octubre de 1954 en Cássia dos Coqueiros. Su camino hacia el sacerdocio culminó el 3 de diciembre de 1982, fecha en la que fue ordenado en la Catedral Metropolitana de São Sebastião, en Ribeirão Preto, bajo la autoridad de Dom Romeu Alberti. A lo largo de su trayectoria, Felix recibió el título de cônego, una distinción honorífica otorgada por la Iglesia Católica a aquellos sacerdotes que han prestado servicios destacados a su diócesis. Este nombramiento ocurrió el 19 de marzo de 2006, cuando Dom Joviano de Lima Júnior llevó a cabo la restauración del Cabido Metropolitano de Ribeirão Preto.
El ministerio de Felix fue extenso y diverso, abarcando múltiples comunidades en la región. En la ciudad de Ribeirão Preto, desempeñó su labor en las parroquias de Santa Maria Goretti, Nossa Senhora da Penha y Santa Luzia. Su labor pastoral no se limitó a la capital regional, ya que también ejerció su ministerio en la parroquia Divino Espírito Santo, en Serra Azul, y en la parroquia Santa Rita de Cássia, en su ciudad natal de Cássia dos Coqueiros. Asimismo, brindó su colaboración y apoyo a las comunidades de Bento Quirino y Guatapará.
Más allá de sus labores pastorales directas, el cônego Antônio Garcia Felix tuvo una importante responsabilidad administrativa dentro de la estructura eclesiástica. Durante un periodo de 20 años, se desempeñó como notario de la Cámara Eclesiástica de Ribeirão Preto, una función técnica y legal fundamental para la organización de la diócesis. Sin embargo, debido a complicaciones relacionadas con su salud, el 1 de marzo de 2015, Felix decidió renunciar a su cargo como párroco de la Paróquia Santa Luzia.
A partir de ese momento, pasó a ostentar el título de párroco emérito. Este reconocimiento se otorga generalmente a aquellos párrocos que se jubilan de las tareas administrativas debido a la avanzada edad o, como fue el caso de Felix, por motivos de salud. A pesar de haber dejado la gestión administrativa, el cônego no se alejó de su vocación. Se mantuvo activo en el ministerio sacerdotal, respondiendo a las invitaciones de otros sacerdotes para presidir celebraciones eucarísticas, con un énfasis especial en las misas dominicales.
El impacto de su partida se ha hecho sentir no solo en las instituciones eclesiásticas, sino también en el ámbito digital. A través de las redes sociales, numerosos fieles han expresado su dolor y han compartido homenajes, enviando mensajes de condolencias y apoyo a los familiares y amigos cercanos del cônego Antônio Garcia Felix.





