El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología e Hidrología (Insivumeh) ha emitido una alerta preventiva debido al incremento en el caudal de diversos ríos en el territorio guatemalteco. Esta situación ha puesto en estado de vigilancia a ocho departamentos del país, donde el aumento de los niveles del agua representa un riesgo potencial para la población, especialmente para aquellos que residen o desarrollan actividades en las zonas ribereñas.
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), los técnicos del Insivumeh mantienen una vigilancia constante y rigurosa sobre el comportamiento de los afluentes. El objetivo primordial de este monitoreo es identificar cualquier cambio significativo en los niveles del agua y analizar la tendencia al incremento del caudal, permitiendo así la emisión de avisos preventivos oportunos que salvaguarden la integridad física de los ciudadanos.
La vigilancia técnica se ha concentrado específicamente en una serie de ríos estratégicos distribuidos en diversas regiones del país. En el departamento de Petén, se mantiene el monitoreo sobre el río La Pasión. En Baja Verapaz, la atención se centra en el río Xococ, mientras que en Zacapa se vigila el caudal del río Motagua. Por su parte, en Alta Verapaz, el monitoreo es doble, abarcando tanto al río Matanzas como al río Polochic.
Asimismo, el Insivumeh ha extendido su vigilancia al río Olopa en el departamento de Chiquimula, al río Guacalate en Sacatepéquez, al río Paz en Jutiapa y al río Xaclbal en el departamento de Quiché. Estas medidas responden a las condiciones hidrológicas reportadas para este 24 de septiembre y las horas subsecuentes, periodo en el cual se han detectado incrementos derivados de las condiciones climáticas actuales.
Ante este escenario, el Insivumeh ha emitido una serie de recomendaciones estrictas dirigidas a la población general. En primer lugar, se insta a las personas a evitar acercarse a las orillas de los ríos, ya que el aumento del caudal puede generar inestabilidad en los terrenos ribereños. En segundo lugar, se hace un llamado enfático a no intentar cruzar los afluentes bajo ninguna circunstancia, debido a que la fuerza de la corriente y el nivel del agua pueden representar un peligro mortal.
Adicionalmente, las autoridades recomiendan que la ciudadanía se mantenga sumamente atenta a cualquier cambio repentino en los niveles del agua y que sigan estrictamente las instrucciones impartidas por las autoridades locales en cada una de las zonas afectadas. Para garantizar que la población reciba datos precisos y evitar la propagación de información errónea, el Instituto aconseja consultar únicamente la información difundida a través de los medios oficiales.
La implementación de este monitoreo sistemático permite a las instituciones identificar variaciones en el comportamiento de los ríos, lo cual es fundamental para emitir alertas preventivas. Este proceso es vital para quienes viven en zonas de riesgo o realizan actividades económicas y sociales en las proximidades de los cuerpos de agua.
Finalmente, el Gobierno de Guatemala, coordinando esfuerzos a través del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) y el Insivumeh, ha subrayado que se mantienen acciones de monitoreo y coordinación permanente. Según señaló el CIV, estas labores tienen como propósito fundamental proteger a la población, fortalecer las capacidades de prevención y brindar información confiable y actualizada ante las condiciones hidrológicas que se presentan actualmente en el territorio nacional.






