La ciudad de Quito se encuentra en alerta ante la desaparición de Pablo Emilio Ríos Maza, un joven que fue visto por última vez en el sector de Monteserrín, ubicado en el norte de la capital ecuatoriana. La noticia fue difundida oficialmente la tarde del 24 de septiembre de 2026, momento en el cual la Fiscalía General del Estado informó sobre la ausencia del joven, precisando que su último avistamiento ocurrió el miércoles 23 de septiembre.
La búsqueda del joven ha cobrado una dimensión mayor gracias a la intervención de instituciones deportivas. Horas después del reporte oficial, la Sociedad Deportivo Quito utilizó sus canales de comunicación para solicitar la colaboración de la ciudadanía. A través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente conocida como Twitter), el club informó que Pablo Emilio Ríos Maza forma parte de sus academias de fútbol, haciendo un llamado directo a la comunidad con el mensaje: "Ayúdanos a encontrarlo. Pablo Emilio, futbolista de nuestras academias".
En cuanto a las características físicas y la vestimenta que portaba el joven al momento de su desaparición, un familiar proporcionó detalles clave a PRIMICIAS. Según el testimonio, Ríos Maza vestía una camiseta del equipo, la cual se caracteriza por tener rayas celestes y blancas, colores representativos de la institución deportiva a la que pertenece.
Este caso se suma a una tendencia preocupante de desapariciones en la capital. De acuerdo con datos proporcionados por la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quito, la ciudad ha registrado una cifra considerable de denuncias por este motivo. Específicamente, durante los primeros siete meses del año 2026, se contabilizaron un total de 940 denuncias por desapariciones en el distrito.
El informe detallado de la entidad municipal permite analizar patrones específicos sobre cuándo ocurren estos incidentes. Los datos revelan que los viernes son los días con la mayor incidencia de desapariciones en Quito, concentrando el 17,34% de los casos reportados en el periodo mencionado. En segundo lugar se ubican los jueves, con un 15,21% de las denuncias, seguidos muy de cerca por los sábados, que registran el 14,68%. En contraste, los domingos se posicionan como el día con la menor frecuencia de desapariciones, representando el 10,85% del total.
Además de los patrones temporales, la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quito ha identificado los grupos demográficos más vulnerables. El informe señala que las mujeres y los jóvenes son quienes presentan una mayor incidencia de desapariciones en la capital. Del total de las 940 denuncias registradas en los primeros siete meses de 2026, el 52,34% corresponde a mujeres, mientras que el 47,66% restante corresponde a hombres.
Un aspecto particularmente alarmante del informe municipal es la distribución por rangos etarios. Los adolescentes, específicamente aquellos comprendidos entre los 15 y 17 años, constituyen la gran mayoría de los casos, sumando un 28,62% del total de desapariciones. A este grupo le siguen las personas adultas en el rango de 25 a 39 años, que representan el 17,34% de los reportes, y finalmente los niños de entre 12 y 14 años, quienes suman el 16,38%.
La situación de Pablo Emilio Ríos Maza se enmarca en este contexto estadístico donde la juventud es uno de los sectores más afectados por las desapariciones en Quito. Mientras la Fiscalía General del Estado y las autoridades competentes llevan a cabo las investigaciones necesarias, la comunidad y el club deportivo mantienen la esperanza de hallar el paradero del joven futbolista, quien fue visto por última vez en el sector de Monteserrín.






