La ciudad de Juliaca se ha visto sacudida por un hecho violento ocurrido la mañana del pasado martes, el cual terminó con la vida de un ciudadano y desencadenó un operativo policial que culminó con la captura de un presunto responsable. El suceso, que ha generado conmoción en la zona, se produjo en un punto estratégico de la ciudad, donde la violencia armada dejó un saldo fatal.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, la víctima fue identificada como Jeet Michael Merma Calderón, de 41 años de edad. El hombre perdió la vida tras recibir tres impactos de proyectil de arma de fuego mientras se encontraba en la esquina de los jirones Ramón Castilla y Atahualpa. El ataque fue letal y rápido, dejando al ciudadano sin posibilidades de supervivencia en el lugar de los hechos.
Tras tomar conocimiento del atentado, los efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP) reaccionaron de manera inmediata. La rápida intervención de los agentes permitió desplegar un operativo de persecución en las calles aledañas, con el objetivo de dar con el paradero del agresor. Gracias a estas acciones tácticas, las fuerzas del orden lograron ubicar e intervenir a un sujeto identificado como José Antonio Vanegas Castillo, de 33 años, quien es señalado como el presunto autor del crimen.
Sobre la motivación del ataque, el coronel PNP Ricardo Siancas Cabrera, jefe de la División de Orden Público y Seguridad de Juliaca, brindó declaraciones detallando la línea de investigación que se sigue actualmente. Según refirió el alto mando policial, existen fuertes indicios de que el crimen habría sido producto de un ‘ajuste de cuentas’. Esta hipótesis se sustenta en que la víctima, Jeet Michael Merma Calderón, contaba con antecedentes policiales relacionados con delitos de hurto y arranche de teléfonos celulares, factores que podrían haber provocado el conflicto que terminó en el asesinato.
Paralelamente a la captura del sospechoso, la PNP llevó a cabo exhaustivas diligencias de recolección de evidencias en la zona del crimen y sus alrededores. Durante estas labores, los peritos y agentes hallaron un total de seis casquillos percutidos, los cuales fueron localizados en las inmediaciones de los jirones 9 de Octubre y Daniel Alcides Carrión. Estos elementos son fundamentales para determinar la trayectoria de los disparos y el tipo de armamento utilizado durante la agresión.
La investigación no se detuvo en la zona del tiroteo. En una intervención posterior realizada en un inmueble, la Policía Nacional logró incautar dos armas de fuego: una pistola y un revólver. Un detalle crítico revelado por las autoridades es que ambas armas presentaban el número de serie erradicado, una práctica común para evitar que el armamento sea rastreado por las autoridades y vinculado a otros delitos previos.
Además, se informó que el revólver incautado presentaba tres casquillos percutidos dentro del tambor. Este hallazgo es de vital importancia para los peritajes balísticos correspondientes, ya que permitirá contrastar si los proyectiles extraídos del cuerpo de la víctima coinciden con el arma encontrada en posesión del detenido o en el inmueble allanado.
Finalmente, todas las intervenciones, las evidencias recolectadas y el detenido fueron comunicados formalmente al Ministerio Público. Actualmente, se continúan desarrollando las investigaciones preliminares con el fin de esclarecer plenamente los hechos, analizar las pruebas recolectadas y determinar las responsabilidades legales correspondientes conforme a la ley vigente. El caso permanece bajo el seguimiento de las autoridades judiciales y policiales para asegurar que el proceso siga el curso legal debido.






