El Gobierno nacional y la Gobernación de Santa Cruz han formalizado un convenio estratégico con el objetivo de garantizar una inversión de 51 millones de bolivianos. Estos recursos financieros están destinados específicamente a concluir los trabajos de refacción y adecuación del estadio Ramón Aguilera Costas, un escenario fundamental para el deporte en la región. La firma de este acuerdo se llevó a cabo en el marco de la visita que el presidente Rodrigo Paz realizó a la Expocruz, aprovechando este espacio para coordinar la inversión necesaria para la infraestructura deportiva.
El propósito central de este desembolso económico es asegurar la continuidad de las obras de remodelación, permitiendo que el estadio esté plenamente operativo y acondicionado para el año 2027. La meta establecida es que el recinto esté listo para albergar la final de la Copa Sudamericana, uno de los torneos más importantes del continente. En el documento suscrito, se enfatiza la necesidad de cumplir con los estándares internacionales para que la ciudad pueda recibir este evento de alta magnitud.
Es importante señalar que el cronograma original contemplaba que Santa Cruz fuera la sede de la final en el año 2025. Sin embargo, este objetivo no pudo concretarse debido a que los trabajos de refacción no alcanzaron el avance mínimo exigido por la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL). Según los requerimientos técnicos de dicho organismo, la obra debía presentar un progreso de al menos el 50% para esa fecha, condición que no fue cumplida, lo que obligó a reprogramar la meta hacia el 2027.
A pesar de los retrasos mencionados, el estadio ha registrado avances significativos en su infraestructura actual. Hasta el momento, ya se han completado los palcos de hospitalidad, los cuales están diseñados para recibir a invitados especiales bajo condiciones de confort y exclusividad. Asimismo, se ha avanzado en la zona de graderías, donde tanto la platea norte como la platea sur ya cuentan con la instalación de butacas, mejorando la comodidad de los espectadores.
En cuanto a la logística y funcionalidad del recinto, se han realizado modificaciones estructurales importantes. Las cabinas destinadas a las radios han sido trasladadas al sector de general, buscando una mejor organización del espacio. De manera complementaria, se ha habilitado un túnel de ingreso en este mismo sector, facilitando el acceso y la circulación de las personas en esa área del estadio.
En el ámbito tecnológico, el estadio ‘Tahuichi’ ya dispone de un tablero electrónico moderno, el cual permite mostrar el resultado de los partidos y brindar información en tiempo real a los asistentes, adecuando el escenario a las exigencias del fútbol contemporáneo.
No obstante, estas adecuaciones han traído consigo una modificación en la capacidad del recinto. Debido a los trabajos de readecuación que ya han sido ejecutados, el aforo total del estadio se ha reducido, permitiendo ahora la entrada de 31.000 espectadores. Este ajuste es parte de la transformación estructural necesaria para cumplir con las normativas de seguridad y comodidad.
A pesar de los logros alcanzados, aún quedan tareas pendientes para completar la obra. Las autoridades han identificado que falta concluir la instalación del techado en una parte del estadio, así como ejecutar diversas mejoras en el contorno del escenario deportivo para garantizar que todo el entorno sea apto para eventos internacionales.
Desde la administración de Santa Cruz se ha subrayado la importancia crítica de finalizar estas obras de infraestructura. El objetivo es recuperar al estadio Ramón Aguilera Costas como un escenario competitivo y capaz de recibir grandes acontecimientos deportivos de nivel mundial. Esta iniciativa no solo se centra en la construcción física, sino que busca que Santa Cruz vuelva a posicionarse como una sede predilecta para eventos internacionales.
A través de este proyecto, la región pretende demostrar su capacidad de organización, la calidad de su infraestructura renovada y su reconocida hospitalidad, consolidando así su imagen como un centro neurálgico para el deporte en la región.





