La ciudad de Neuquén se convirtió en el escenario de un encuentro clave para el tenis nacional. En una serie que marca la primera vez que la Patagonia recibe un desafío de la Copa Davis, el equipo argentino inició su camino con una contundencia absoluta, logrando un 2-0 en la primera jornada frente a Turquía. El resultado no solo refleja la superioridad técnica de los jugadores argentinos, sino que también representa un paso fundamental para cerrar una etapa dolorosa y asegurar la permanencia en el Grupo Mundial.
El capitán del equipo nacional, Javier Frana, quien asumió el mando desde el inicio de 2025, utilizó el cierre de esta primera jornada para reflexionar sobre el pasado reciente. Con palabras cuidadosas, Frana buscó archivar lo sucedido hace siete meses en Busan, Corea del Sur. En aquella ocasión, el equipo argentino sufrió una cifra inédita de nueve ausencias, lo que mermó drásticamente su poderío y derivó en una derrota por 3-2 frente a un conjunto surcoreano sin tradición en la superélite del tenis.
Aquel traspié en Asia fue un cimbronazo que dejó secuelas profundas. Frana, a pesar de valorar el compromiso de los cinco debutantes que lo acompañaron en Corea, admitió haber sentido bronca y llegó a evaluar la continuidad en su cargo, aun con contrato vigente. Sin embargo, el capitán decidió serenarse, entendiendo que abandonar el proyecto iría en contra del mensaje que quería transmitir. Hoy, el escenario es distinto: Argentina juega en casa y cuenta con un equipo con variantes, apoyado por miles de personas en las tribunas.
La serie se desarrolla en el estadio Ruca Che, un recinto emblemático inaugurado en 1995 y reconocido por ser la cuna de la Generación Dorada del básquetbol argentino en 2001. En esta ocasión, el tenis fue el protagonista ante unos 3.000 espectadores, contando con la presencia del gobernador neuquino, Rolando Figueroa, y el presidente de YPF, Horacio Marín, quienes fueron piezas clave para que la sede fuera Neuquén.
En lo deportivo, la primera jornada confirmó la brecha de jerarquía entre ambos equipos. Francisco Cerúndolo, ubicado en el puesto 23 del ranking ATP y ausente en la serie de Corea del Sur, abrió el marcador con autoridad. El argentino venció a Yanki Erel (329°) por 6-0 y 6-4 en un encuentro que duró una hora y trece minutos. Cerúndolo destacó que su objetivo fue imponer el ritmo y llevar al límite a un rival que no está acostumbrado al nivel de la élite. El jugador subrayó la importancia de no relajarse a pesar del favoritismo, entendiendo que en la Copa Davis suelen producirse sorpresas debido a la carga emocional del torneo.
Posteriormente, Thiago Tirante (52°) mantuvo la tendencia dominante. El platense, que viene de un gran momento en su carrera tras derrotar a Novak Djokovic en Cincinnati hace un mes, se impuso ante Mert Alkaya (296°) con un resultado de 6-2 y 6-4 en una hora y dieciséis minutos. Para Tirante, quien sí estuvo presente en la derrota de Busan junto a Marco Trungelliti, Federico Gómez, Guido Andreozzi y Juan Pablo Ficovich, esta victoria tuvo un sabor a desquite personal y colectivo.
La diferencia de nivel fue evidente, ya que los jugadores turcos suelen competir en el Challenger Tour o en los Future, la segunda y tercera categoría del profesionalismo, mientras que los argentinos desplegaron velocidad, precisión e intensidad.
El equipo argentino buscará cerrar la serie este domingo a partir de las 11 horas. El tercer punto estará en juego en el encuentro de dobles, donde la diferencia de rangos vuelve a ser notable: la dupla conformada por Guido Andreozzi (14° en la especialidad) y Andrés Molteni (58°) se enfrentará a Arda Azkara (205°) y Tuncay Duran (493°). En caso de ser necesario, se disputarán los dos singles restantes.
Más allá del resultado inmediato, que parece encaminado a la permanencia, la dirigencia de la Asociación Argentina de Tenis, encabezada por el presidente Agustín Calleri y el vicepresidente Mariano Zabaleta, tiene claro que la crisis de ausencias vivida hace siete meses no puede repetirse. Con el 2-0 a favor y el apoyo del público neuquino, el equipo busca cerrar la puerta al pasado y mirar hacia el sorteo de 2027 con una base sólida y profesional.





