El club Always Ready ha tomado la determinación oficial de dejar de disputar sus encuentros en calidad de local en el estadio Municipal de El Alto. Esta decisión surge como consecuencia de una creciente polémica mantenida con la Alcaldía de dicha ciudad, centrada principalmente en las discrepancias sobre el cuidado, el mantenimiento y la administración general del campo de juego.
El anuncio fue realizado formalmente por el presidente del equipo, Andrés Costa, quien manifestó a los medios de comunicación que la resolución se ha tomado con "mucho pesar". Según Costa, el club ya no continuará utilizando las instalaciones de Villa Ingenio para sus compromisos deportivos, marcando así el fin de una etapa en este escenario.
Ante la necesidad inmediata de contar con un recinto donde jugar sus partidos, el presidente de Always Ready informó que, en una primera instancia, el equipo buscará trasladar sus encuentros al estadio Hernando Siles, ubicado en la ciudad de La Paz. No obstante, Costa subrayó que el club mantiene una proyección a largo plazo que contempla la construcción de un estadio propio dentro de la ciudad de El Alto, buscando así autonomía en su infraestructura.
La tensión entre la dirigencia del equipo y el gobierno municipal no parece haber llegado a un acuerdo amistoso. Andrés Costa, quien es hijo de Fernando Costa, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), adelantó que la controversia legal y administrativa con la Alcaldía de El Alto será resuelta a través de los "estrados judiciales", indicando que el conflicto ha escalado a un nivel que requiere intervención legal.
El origen de este enfrentamiento se remonta a mayo pasado, poco después de que el alcalde de El Alto, Eliser Roca, asumiera su cargo. En aquel momento, el mandatario municipal afirmó que Always Ready no había tenido su origen en El Alto, sino que nació en La Paz. Estas declaraciones fueron recibidas con rechazo por parte de la dirigencia del club.
Andrés Costa respondió a estas afirmaciones acusando al alcalde de intentar desacreditar la representación del equipo en la ciudad. El presidente del club recordó que Always Ready ha utilizado el estadio de El Alto como su reducto en competiciones de alta jerarquía internacional, tales como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, consolidando así su vínculo con la localidad a través del deporte.
La situación se agravó cuando Always Ready denunció que la Alcaldía, entidad responsable de la administración del estadio, permitió el uso del escenario para actividades que no tienen relación con el deporte. El club señaló que se habilitaron espacios para eventos culturales y políticos, a pesar de existir un convenio firmado con el municipio que establecía el uso prioritario del césped para eventos deportivos.
El equipo sostuvo que el uso inadecuado del campo generó daños visibles en la superficie de juego. Always Ready enfatizó que fue la propia entidad deportiva la que impulsó la instalación del césped natural y la que se hizo cargo de las tareas de mantenimiento necesarias para conservar la calidad del terreno.
Por su parte, el alcalde Eliser Roca ha rechazado estas acusaciones en diversas declaraciones ante medios locales. El mandatario negó rotundamente que el estadio hubiera sido arrendado para actividades ajenas a la práctica del fútbol. Según la versión de Roca, el deterioro del campo de juego no se debe a eventos externos, sino a factores ambientales como la radiación solar y a un problema técnico consistente en una fuga en el sistema de riego.
Sumado a esto, el alcalde aseguró que el convenio vigente entre la Alcaldía y Always Ready, el cual fue suscrito durante la gestión municipal anterior, resultaba perjudicial para los intereses de El Alto. Debido a esto, Roca adelantó su intención de presentar una nueva propuesta de acuerdo que se base en criterios diferentes a los actuales.
En los últimos días, la tensión se materializó en acciones concretas. Always Ready procedió al retiro de todos sus objetos de utilería del estadio Municipal. Asimismo, la Academia del Balompié Boliviano (ABB), otro equipo perteneciente a la División Profesional de Bolivia, anunció que tampoco jugará sus partidos en este recinto.
El estadio de El Alto ha tenido una relevancia significativa recientemente, ya que sirvió como el reducto de la selección nacional boliviana en la última eliminatoria sudamericana, donde "la Verde" logró conseguir el pase al repechaje para el Mundial 2026. En este contexto, la Federación Boliviana de Fútbol realizó la semana pasada una inspección al estadio Hernando Siles, evaluando la posibilidad de que la selección nacional regrese a jugar en dicho escenario.






