La conductora María Pía Copello ha generado una fuerte repercusión en el ámbito del espectáculo tras expresar su malestar y responder a lo que considera ataques indirectos provenientes de Edson Dávila y otras personalidades vinculadas a América Televisión. Durante una reciente emisión del programa ‘Sin Más Que Decir’, Copello, acompañada por sus colegas Ethel Pozo y Mario Hart, puso sobre la mesa una serie de cuestionamientos respecto a la actitud de ciertos conductores del canal, advirtiendo que no permanecerá callada ante comentarios que la aludan.
El núcleo de la controversia se originó a partir de una declaración de Edson Dávila, conductor de ‘América Hoy’. Según expusieron las conductoras de ‘Sin Más Que Decir’, Dávila habría realizado un comentario que hacía referencia indirecta a Copello y a su hija a través de una mención vinculada a la marca de tejas que posee su familia. Fue Ethel Pozo quien inició el debate en el espacio televisivo, señalando tajantemente: “Obviamente, todo el mundo sabe que Pía Copello y su hija son las dueñas de las Katitejas. Cuando dice Edson tejas te la está mandando directo”.
En medio de este clima de tensión, María Pía Copello cuestionó una frase específica que, según se relató en el programa, Edson Dávila habría utilizado para referirse a su propia trayectoria y capacidades. Ante el planteamiento de Copello sobre si el tema había surgido simplemente porque Ethel Pozo decidió "destaparlo", Mario Hart intervino para lanzar una crítica directa hacia el conductor de ‘América Hoy’, afirmando que el panorama había cambiado para Dávila y sentenciando que “se le volteó la torta”.
Uno de los puntos más críticos de la discusión fue la autopercepción del talento. Mario Hart, aunque reconoció las habilidades comunicativas de Dávila, calificó como un error que el conductor se autodenomine "talentoso". Hart destacó que, si bien Edson es carismático, divertido y posee talento frente a las cámaras, el hecho de que él mismo declare frases como “yo facturo con talento, mami, con talento”, resulta, a su juicio, una actitud "muy, muy, muy soberbia".
Esta postura fue respaldada inmediatamente por María Pía Copello, quien sostuvo que el reconocimiento del talento no es una etiqueta que un profesional pueda asignarse a sí mismo, sino un atributo que debe ser otorgado exclusivamente por la audiencia. “Tú puedes decir ‘yo vendo diversión’, por supuesto, pero ‘yo vendo talento’ es algo que el público tiene que reconocer. Eso es algo que tú jamás puedes salir a decir por más que lo pienses”, enfatizó la conductora. Esta línea de pensamiento fue reforzada por Israel Dreyfus, quien señaló que el talento es un título otorgado por el público, y por Luciana Roy, quien resumió la situación afirmando que “la voz del pueblo es la voz de Dios”.
Sin embargo, la crítica de Copello no se limitó únicamente a Edson Dávila. La conductora amplió sus declaraciones para denunciar lo que percibe como un trato hostil por parte de otras figuras del canal en espacios que no pertenecen a la pantalla principal de América Televisión. Copello denunció que existen provocaciones constantes, asegurando: “Ellos nos están picando. Me están picando. Entonces, cuando uno contesta, después van y lloran: ‘Ay, nos atacan’”.
Asimismo, Copello ironizó sobre la actitud de ciertos talentos del canal que, tras lanzar provocaciones, evitarían la confrontación directa en el set. Mencionó que existen intentos de restringir la presencia de figuras como Ethel Pozo o ella misma en ciertos espacios para evitar la incomodidad de quienes realizaron los comentarios originales. La conductora fue enfática al aclarar que estas provocaciones ocurren principalmente en redes sociales y otros espacios digitales, y no dentro de la programación oficial. Por ello, hizo un llamado directo a la empresa: “Atención amigos de América Televisión, vean lo que hacen sus talentos también”.
El segmento concluyó con una advertencia contundente de Copello, quien aseguró que responderá cada vez que se sienta aludida. Por su parte, Mario Hart respaldó esta decisión, criticando la tendencia de algunas figuras a victimizarse tras generar polémicas. Copello reforzó esta idea imitando la postura de quienes, según ella, se presentan como "mansas palomitas" que no contestan y son atacadas, mientras que Hart completó la ironía mencionando el constante lamento de “me critican, me critican”.
La polémica ha trascendido la pantalla y se ha trasladado a las redes sociales, donde la audiencia se encuentra dividida. Mientras algunos usuarios apoyan a Copello, afirmando que es positivo que diga "su verdad" y recuerde a los conductores que viven del público, otros consideran que la conductora se ha dejado afectar por el juego mediático, sugiriendo que "el que se pica pierde" y que así funciona el mundo del show. Otros comentarios destacaron que, independientemente de la simpatía hacia Copello, los talentos tienen el derecho de responder cuando consideran que son molestados por otros colegas.






