En una reciente y profunda entrevista concedida a Emilia Attias para el ciclo "Casino Deluxe" de Infobae, Nacho Elizalde abrió su corazón sobre los diversos aspectos de su vida pública y privada. El conductor y emprendedor aprovechó el espacio para abordar uno de los prejuicios más recurrentes que recaen sobre su personalidad: la percepción de que es una persona soberbia o pedante.
Lejos de negar esta imagen, Elizalde reflexionó sobre el origen de esta mirada ajena, vinculándola directamente con su estatura. El nacido en Necochea explicó que, desde pequeño, sintió la necesidad de "hacerse el cocorito" y hablar más fuerte o ser más picante para no pasar desapercibido y defender su espacio. Según el conductor, aunque inicialmente pueda generar rechazo en quienes lo ven a través de recortes de video o desde la distancia, quienes llegan a conocerlo descubren a una persona buena, empática y sin malas intenciones. "El que me conoce sabe que soy bueno y me terminan queriendo", afirmó, subrayando que su deseo de sobresalir no implica pisar a los demás.
En el plano profesional, Elizalde realizó un recorrido por su trayectoria, desde su formación en Producción Integral de Radio y Televisión hasta su salto a la fama en Luzu TV. Allí, formó parte del elenco original de "Nadie Dice Nada" junto a Nico Occhiato, Nati Jota y Flor Jazmín Peña. Sin embargo, admitió que dejar aquel proyecto, a pesar de su éxito rotundo, fue una de las decisiones más difíciles de su carrera. El conductor explicó que su naturaleza cambiante —atribuyéndolo en parte a su configuración astrológica como Capricornio de sol, ascendente en Aries y luna en Géminis— lo impulsa a mover energías cuando siente que un proyecto ya no tiene más para darle o él ya no puede aportar más.
Actualmente radicado en Olga, donde conduce "Tapados de Laburo" y participó en "Bake Off Famosos", Elizalde aseguró estar en paz con su decisión. Incluso manifestó sentir una alegría genuina por los logros actuales de su antiguo programa, mencionando con entusiasmo sus presentaciones en el Movistar Arena y la serie que planean lanzar en Disney.
La entrevista también puso el foco en su faceta emprendedora. Elizalde es el creador de la marca de ropa "Tranca" y de la fiesta "Polenta". Sobre esto último, reveló que el proyecto nació de una necesidad personal, ya que solía sentirse incómodo en los boliches tradicionales debido a la hostilidad de los espacios hegemónicos y los problemas que enfrentaba con los patovicas por su estatura. Su objetivo fue crear un lugar donde personas que, como él, no encajaban en los cánones tradicionales pudieran divertirse.
En el ámbito personal, el conductor habló sobre su relación de pareja, la cual mantiene desde hace más de cinco años. Destacó la importancia del apoyo de su novia, quien lo acompaña desde sus inicios en la exposición mediática y lo ayuda a mantener los pies sobre la tierra. Asimismo, confesó su gran deseo de ser padre, aunque reconoció sentir cierto temor ante el desafío de la educación. Elizalde mencionó que está trabajando activamente en aspectos como la paciencia y la ansiedad, cualidades que considera fundamentales para asumir el rol paterno.
Otro momento emotivo de la charla ocurrió cuando Elizalde habló sobre la vulnerabilidad y el llanto. Aunque se define como una persona "seca" que rara vez llora, recordó las dos ocasiones en que lo hizo frente a las cámaras: el día que se despidió de Luzu TV y el momento en que rindió homenaje a su amigo fallecido, Lucas Vignale.
Finalmente, el conductor compartió su filosofía de trabajo, resaltando que nunca abandona un proyecto simplemente porque no esté funcionando. Como ejemplo, citó la crisis inicial de "Tapados de Laburo", donde decidió resistir, rearmar el equipo y dedicarle esfuerzo y cabeza hasta lograr que el programa levantara y recuperara a su audiencia. Con la mirada puesta en el futuro, Elizalde adelantó que prepara un proyecto de gran escala para el próximo año que integrará cultura, música, gastronomía y moda.





