El fútbol chileno se encuentra sumido en una nueva y profunda polémica mientras se encamina hacia la etapa final de la Liga de Primera. En un momento donde la tensión por la permanencia en la categoría máxima es crítica, ha emergido una controversia que trasciende lo estrictamente deportivo para trasladarse al terreno de lo administrativo, en lo que comúnmente se conoce como el "escritoriazo", una práctica que históricamente genera fuertes debates en el ámbito del deporte nacional.
La chispa de esta nueva crisis se encendió a través de una denuncia pública realizada por el periodista Coke Hevia. Durante su intervención en el programa "Pauta de Juego", transmitido por Radio Pauta, el comunicador lanzó una acusación de extrema gravedad que apunta directamente a maniobras irregulares destinadas a alterar el destino de dos equipos en polos opuestos de la tabla de posiciones. Según Hevia, existiría un plan coordinado para intentar salvar a Unión La Calera, equipo que actualmente ocupa la última posición del torneo, mediante el perjuicio administrativo de otro club.
El periodista fue enfático al asegurar que posee pruebas tangibles de estas acciones. Hevia afirmó tener en su poder capturas de mensajes de WhatsApp que evidenciarían un acoso constante y sistemático hacia futbolistas de Deportes Concepción. El objetivo de este hostigamiento, según el comunicador, sería encontrar cualquier tipo de irregularidad o "cochinada" que pudiera ser utilizada legalmente para provocar la baja de categoría del equipo "lila" por secretaría, despejando así el camino para que Unión La Calera evitara el descenso.
Al ser consultado sobre el motivo por el cual Deportes Concepción habría sido el blanco de estas maniobras y no otro equipo, Coke Hevia proporcionó detalles adicionales. El periodista explicó que el interés en el club concentricense radica en que existe una persona dentro de la institución que, en el pasado, cometió un error. Este antecedente sería el hilo del cual intentarían tirar los responsables de estas gestiones para construir un caso que permitiera la sanción del club. No obstante, el comunicador aclaró que, hasta el momento, la información que maneja indica que los jugadores y el club no tendrían nada que temer, aunque subrayó la gravedad de que se haya llegado a tales extremos para intentar salvar a un equipo.
La situación deportiva de ambos clubes hace que esta denuncia cobre una relevancia mayor. Deportes Concepción ha protagonizado una transformación notable en la presente temporada. Aunque el equipo comenzó la Liga de Primera en posiciones de descenso, la llegada y gestión técnica de Fernando Díaz ha sido fundamental para cambiar la tendencia. Bajo su mando, el elenco logró encadenar una gran racha de resultados positivos que los permitió escalar posiciones de manera significativa en la tabla general. Actualmente, el equipo se ubica en la octava posición con un total de 31 puntos, encontrándose a tan solo dos unidades de lograr la clasificación a la Copa Sudamericana, lo que convierte cualquier intento de descenso administrativo en un golpe devastador para su actual momento deportivo.
En la otra cara de la moneda se encuentra Unión La Calera. El equipo dirigido por John Armijo atraviesa una crisis deportiva profunda, situándose como el colista del torneo. Los "cementeros" se encuentran en una posición sumamente comprometida, ya que están a siete unidades de alcanzar la zona de salvación. Esta distancia numérica, sumada a su ubicación en el fondo de la tabla, es lo que contextualiza la urgencia y la posible motivación detrás de las maniobras denunciadas por Hevia para evitar que el club baje a la Primera B.
Este escenario pone de relieve la lucha desesperada por la permanencia, donde la competencia en la cancha parece no ser suficiente para algunos, recurriendo a la búsqueda de fallos administrativos para alterar los resultados deportivos. La denuncia de Coke Hevia deja al descubierto una trama de presiones y acoso que mantiene en alerta al fútbol chileno mientras se definen los protagonistas de la próxima temporada.






