Una reciente inspección interinstitucional, liderada por la Subgobernación de Andrés Ibáñez y ejecutada en estrecha coordinación con diversas entidades competentes, ha puesto al descubierto una preocupante situación ambiental en el departamento de Santa Cruz. Durante las verificaciones de campo, las autoridades constataron la tala indiscriminada de un total de 44,5 hectáreas de bosque, intervenciones que se han llevado a cabo en dos puntos considerados estratégicos para la protección y seguridad de la región.
Federico Morón, subgobernador de Andrés Ibáñez, brindó los detalles técnicos sobre los hallazgos realizados durante las incursiones. Según explicó la autoridad, la afectación se distribuye en dos sectores críticos. En el primer punto inspeccionado, ubicado en las inmediaciones del final de la Radial 26, se verificó la pérdida de 27 hectáreas de bosque de protección. Este primer sector es fundamental para el equilibrio ecológico de la zona y actúa como una barrera natural frente a diversos fenómenos ambientales.
El segundo foco de deforestación fue identificado en el sector comprendido entre la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y el municipio de Warnes. En este punto, las autoridades identificaron la afectación de otras 17,5 hectáreas de bosque. La gravedad de esta intervención radica en que el área se encuentra dentro de una zona de protección y forma parte del polígono del Cordón Ecológico, una franja de vegetación diseñada específicamente para resguardar la integridad del entorno urbano y rural frente a riesgos naturales.
Ante este escenario, el subgobernador Morón lanzó una advertencia severa sobre las consecuencias directas de estas acciones. La autoridad señaló que este tipo de intervenciones antrópicas incrementan significativamente la vulnerabilidad de cientos de miles de cruceños ante la posibilidad de un nuevo turbión. El turbión, fenómeno de flujo de detritos y agua que puede causar estragos masivos, es una amenaza latente que se ve potenciada cuando se eliminan las coberturas boscosas que naturalmente frenan y absorben la fuerza de las aguas.
En su análisis, Morón subrayó que el escenario climático previsto para la región es particularmente complejo. De acuerdo con las proyecciones, podrían presentarse condiciones climáticas adversas caracterizadas por la combinación de periodos prolongados de sequía seguidos de episodios intensos de inundación. Esta alternancia climática refuerza la necesidad imperativa de preservar las áreas naturales, ya que estas cumplen una función vital de protección y mitigación frente a eventos extremos.
La autoridad fue enfática al comparar la situación actual con desastres pasados para generar conciencia sobre la magnitud del riesgo. “Hicimos una actividad muy importante, que es proteger básicamente la muralla de defensa de los cruceños ante un posible turbión como el del año 1983”, afirmó el subgobernador. Para Morón, la realización de estas inspecciones es fundamental no solo para que avancen los procesos legales y administrativos correspondientes, sino primordialmente para que la población comprenda que la tala de estos bosques deja a miles de ciudadanos en una situación de alta vulnerabilidad, especialmente considerando que las implicancias climatológicas serán muy adversas.
Finalmente, el subgobernador resaltó que la jornada de inspección permitió una articulación efectiva entre las instituciones que tienen competencia en materia de protección ambiental. Esta coordinación es clave para avanzar en los procesos sancionatorios y correctivos derivados de la tala identificada. Asimismo, reafirmó el compromiso de la Gobernación de continuar impulsando acciones coordinadas y permanentes para preservar el Cordón Ecológico y todas aquellas zonas de protección que cumplen una función fundamental en la reducción de los riesgos ambientales que enfrentan las familias cruceñas en la actualidad.






