El Club Wilstermann, conocido popularmente como el “Hércules”, ha anunciado un cambio significativo en su dirección técnica. Durante la jornada de este jueves, se confirmó oficialmente que Edward Zenteno deja de ejercer el cargo de director técnico del primer plantel del equipo. No obstante, Zenteno no abandonará la institución, sino que pasará a desempeñar sus funciones en las Divisiones Formativas del club, donde enfocará sus esfuerzos en el desarrollo de los jóvenes talentos del equipo.
En el lugar de Zenteno, la dirigencia aviadora ha decidido apostar por el retorno de Daniel Brizuela. El estratega argentino vuelve a asumir la conducción del “Rojo”, retomando la responsabilidad de guiar al equipo en un momento determinante de la temporada. Este movimiento estratégico ocurre mientras el club se encuentra en una etapa crucial, estando muy cerca de consolidar su clasificación a la Copa Simón Bolívar. Este torneo es fundamental para el conjunto cochabambino, ya que representa la vía principal y el camino más directo para intentar recuperar su lugar en la máxima categoría del fútbol boliviano.
La vuelta de Daniel Brizuela al banquillo no es un hecho aislado, sino el regreso de un proceso que ya había comenzado previamente. A comienzos del presente año, el entrenador argentino había sido seleccionado originalmente para encabezar el ambicioso plan denominado “Operación Retorno”. Sin embargo, su primera etapa al frente del plantel fue extremadamente breve; Brizuela tuvo que abandonar el cargo debido a motivos personales, produciéndose su salida cuando llevaba menos de un mes liderando al equipo.
Tras la partida inesperada de Brizuela en aquel momento, Edward Zenteno fue quien tomó las riendas del grupo. Inicialmente, Zenteno asumió el cargo de manera interina para cubrir la vacante, pero posteriormente su gestión fue formalizada y continuó como el entrenador titular del primer equipo. Durante su periodo al mando, Zenteno enfrentó diversos desafíos, incluyendo cuestionamientos sobre el rendimiento deportivo del plantel. A pesar de estas críticas, la dirigencia del club había manifestado su respaldo a su continuidad durante el mes de agosto, confiando en su capacidad para conducir al equipo.
Ahora, Zenteno, conocido también como el “Chespi”, cambiará nuevamente su rol dentro del Imperio Escarlata. Su nueva misión se centrará estrictamente en las divisiones menores, aportando su experiencia técnica en la formación de los futbolistas que aspiran a llegar al equipo profesional. Por otro lado, Daniel Brizuela retoma la misión principal de conducir al “Aviador” en la intensa pelea por el ascenso.
El perfil de Brizuela es visto como un activo valioso para el club, especialmente por su trayectoria en la formación de jugadores. Antes de su vinculación con Wilstermann, el técnico argentino había trabajado en las divisiones inferiores de River Plate, uno de los clubes más prestigiosos de Argentina y el mundo en cuanto a canteras, lo que respalda su capacidad para gestionar planteles en crecimiento.
Este cambio de mando llega en un instante clave para el conjunto cochabambino. El equipo tiene como objetivo prioritario dejar atrás su actual paso por la Asociación de Fútbol Cochabamba. La meta final es clara: lograr el retorno a la División Profesional. Para conseguirlo, el éxito en la Copa Simón Bolívar es indispensable, y la dirigencia considera que el regreso de Brizuela es la pieza necesaria para asegurar este objetivo.
Con este movimiento, Wilstermann reorganiza sus estructuras técnicas tanto en el equipo principal como en las categorías inferiores, buscando optimizar sus posibilidades de éxito en el torneo clasificatorio y recuperar la estabilidad deportiva que el club demanda para volver a competir en la élite del fútbol nacional.






