El miedo se ha tomado las calles de Quilicura. La alcaldesa Paulina Bobadilla ha lanzado una alerta urgente debido a la situación crítica en el sector de Parinacota, específicamente en Pascual Gambino. En la zona se registra la realización de un velorio simbólico calificado como de "alto riesgo", donde se han reportado balaceras y el uso de fuegos artificiales.
La jefa comunal describió la situación como "aterradora", revelando que algunos vecinos han llegado al extremo de dormir debajo de sus camas para evitar ser impactados por balas perdidas. Bobadilla relató el caso de una vecina cuyo hijo estuvo a punto de ser herido mientras jugaba con una consola en su hogar.
Ante este escenario, la alcaldesa solicitó la intervención inmediata del seremi de Seguridad y un copamiento policial preventivo, sugiriendo incluso el apoyo de militares si Carabineros no cuenta con el contingente suficiente. Bobadilla enfatizó que los municipios no tienen las herramientas para enfrentar solos al crimen organizado y reveló que ella misma, al igual que otros colegas, se encuentra bajo escolta debido a amenazas permanentes.
Este clima de tensión surge tras un violento episodio ocurrido el pasado 12 de septiembre. En esa ocasión, un joven de 20 años fue asesinado tras recibir aproximadamente seis disparos desde un vehículo, mientras que otras dos personas resultaron heridas.
Sobre este caso, la Fiscalía ECOH Metropolitana logró que un imputado de 19 años fuera puesto en prisión preventiva por homicidio calificado y dos homicidios frustrados. El tribunal determinó que el sujeto actuó con alevosía, disparando incluso contra la víctima cuando ya se encontraba tendida en el suelo.
La autoridad comunal insiste en que es necesario aplicar penas efectivas y que la ley no sea "letra muerta" para garantizar que los vecinos de Quilicura puedan vivir en paz.
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