El Gobierno de Venezuela, en colaboración con diversos organismos internacionales, ha presentado este martes 15 de septiembre de 2026 los resultados de la Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA, por sus siglas en inglés), un informe técnico que detalla la magnitud de los daños y los recursos necesarios para la reconstrucción del país tras los sismos ocurridos el pasado 24 de junio. Según el documento, las necesidades totales para la recuperación se estiman en hasta 21.000 millones de dólares.
Este monto global no se limita únicamente a la reposición de lo perdido, sino que, según explicó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a través de una nota de prensa, incluye medidas diseñadas para "reconstruir mejor". El objetivo fundamental de este enfoque es asegurar la resiliencia de las estructuras y reducir las condiciones de riesgo para evitar que futuras tragedias tengan un impacto similar en la población y la infraestructura.
La tragedia se originó con dos fuertes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron severamente a siete estados del territorio venezolano. El estudio, liderado por el Ejecutivo nacional y desarrollado conjuntamente por las Naciones Unidas, la Unión Europea (UE) y el Banco Mundial, determinó que los daños y pérdidas directas derivados de estos eventos sísmicos ascendieron a 14.831 millones de dólares.
Para llegar a estas cifras, el proceso de evaluación contó con el acompañamiento técnico especializado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. El análisis fue exhaustivo y abarcó los efectos producidos en los sectores sociales, productivos y de infraestructura, además de evaluar aspectos transversales que impactan la estabilidad del país. El PNUD subrayó que estos resultados serán el cimiento para priorizar las intervenciones urgentes y elaborar un marco de recuperación que sea verdaderamente resiliente.
La presentación oficial de la PDNA tuvo lugar en Miraflores, la sede del Gobierno en Caracas, y contó con la presencia de figuras clave. Entre los asistentes destacó el primer viceministro de Exteriores, Oliver Blanco, así como representantes de la ONU, la UE y el Banco Mundial. El informe fue entregado formalmente por Michelle Muschett, directora para América Latina y el Caribe del PNUD, a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Durante el acto, que fue transmitido por la cadena estatal Venezolana de Televisión (VTV), Muschett calificó el documento como un "primer informe". La funcionaria de la ONU señaló que espera que este análisis sirva como un insumo fundamental para la creación de un marco de recuperación basado en la evidencia, permitiendo que las decisiones financieras y operativas se tomen sobre datos técnicos reales.
Por su parte, Delcy Rodríguez resaltó la importancia de la cooperación multilateral. La presidenta encargada subrayó el esfuerzo coordinado entre su Gobierno y entidades como la ONU, el Banco Mundial, CAF, el BID y la Unión Europea. Rodríguez enfatizó la necesidad de contar con "un solo plan" que refleje el "diagnóstico real de las necesidades", especialmente considerando que los sismos dejaron un saldo trágico de más de 6.500 personas fallecidas.
En cuanto a los pasos a seguir, la señal de VTV informó que el país iniciará ahora una fase orientada a la formulación del marco de recuperación resiliente. Este proceso permitirá traducir los hallazgos técnicos del informe en una hoja de ruta que sea estratégica, operativa y financiera, facilitando así la ejecución de las obras de reconstrucción.
Uno de los puntos más críticos señalados es la crisis habitacional. Tras el doble terremoto, el Gobierno de Caracas solicitó el apoyo del PNUD para impulsar programas de vivienda destinados a los miles de ciudadanos que perdieron sus hogares. De acuerdo con el último balance oficial publicado el 24 de agosto, al cumplirse dos meses de la tragedia, se contabilizaron 14.239 viviendas con afectaciones moderadas y 11.001 viviendas con daños graves, lo que evidencia la urgencia de las intervenciones habitacionales en las zonas afectadas.



