La Liga Deportiva Alajuelense (LDA) atraviesa uno de los periodos más complicados de su presente temporada en el campeonato nacional. De manera oficial, el cuadro manudo ha cumplido un mes completo sin conseguir una victoria en el torneo local, una racha negativa que ha dejado al equipo en una posición vulnerable y ha generado una profunda inestabilidad en su estructura técnica. Esta prolongada sequía de triunfos no ha pasado desapercibida para la directiva, evidenciando una crisis de resultados que terminó por hacer insostenible la continuidad de su director técnico, Ismael Rescalvo, quien fue finalmente despedido de su cargo.
Para comprender la magnitud de la caída, es necesario retroceder al 15 de agosto, fecha que marca el último momento de alegría para la afición alajuelense en el certamen nacional. En aquella jornada, la Liga Deportiva Alajuelense recibió en su casa, el Estadio Alejandro Morera Soto, al equipo de Puntarenas. En aquel encuentro, el conjunto manudo logró imponerse con un marcador final de 2-1, asegurando tres puntos vitales en ese momento. Las anotaciones que dieron el triunfo al equipo fueron obra de Alexis Gamboa y Kenyel Michel, quienes fueron los encargados de definir el encuentro a favor de la LDA.
Lo que en aquel entonces se percibía como un triunfo más en el calendario, terminó convirtiéndose en un hito involuntario: nadie imaginó que aquel resultado contra Puntarenas sería la última victoria que el equipo lograría en el campeonato nacional durante casi treinta días. A partir de ese encuentro, el rendimiento del club comenzó un descenso pronunciado que afectó la confianza del plantel y la percepción de la afición, sumiendo al equipo en una espiral de resultados adversos.
El análisis numérico de este periodo es contundente y refleja la gravedad de la situación deportiva. Desde aquella victoria el 15 de agosto, la Liga Deportiva Alajuelense ha disputado cuatro encuentros oficiales en el torneo. El balance obtenido en estos compromisos es sumamente negativo, habiendo logrado rescatar apenas un punto de los 12 que estaban en disputa. Este rendimiento, basado en la incapacidad de sumar tres puntos en cuatro oportunidades consecutivas, es el factor determinante que precipitó la salida de Ismael Rescalvo del banquillo manudo.
Las consecuencias de esta racha han trascendido la simple pérdida de puntos. En términos de posicionamiento en la tabla general, el rendimiento actual ha provocado que el equipo se aleje significativamente de la lucha por la cima del campeonato. Más preocupante aún es el hecho de que la LDA se ha distanciado de la zona de clasificación, poniendo en riesgo sus aspiraciones de avanzar en las etapas decisivas del torneo. La falta de efectividad y la incapacidad de cerrar los partidos han sido los ejes centrales de esta crisis que ahora busca una solución inmediata.
Ante este escenario, el equipo manudo se encuentra en la necesidad urgente de romper el ciclo de resultados negativos. La oportunidad para cortar esta racha se presentará este próximo fin de semana, cuando la Liga Deportiva Alajuelense vuelva a hacer uso de su localía. El cuadro recibirá en el Estadio Alejandro Morera Soto al equipo del Inter San Carlos, en un duelo donde la victoria es imperativa para recuperar la moral y comenzar a escalar posiciones.
El encuentro contra Inter San Carlos está programado para disputarse el domingo, con un horario pactado para las 5:00 p. m. Este partido representa no solo un desafío deportivo, sino una prueba de fuego para el equipo tras la salida de su técnico, ya que deberá demostrar que puede retomar el camino del triunfo y salir del bache que lo ha mantenido sin ganar durante el último mes. La presión recae ahora sobre el plantel, que tiene el objetivo claro de regresar a la senda del éxito frente a su propia afición.






