La delegación chilena ha logrado un avance significativo en el medallero de los Juegos Sudamericanos de Santa Fe 2026 gracias a la destacada actuación de la ciclista Catalina Vidaurre. La deportista se alzó con la medalla de oro en la disciplina de ciclismo mountain bike, marcando un hito importante al entregarle a Team Chile su primera presea dorada en el marco de esta competición continental.
La victoria de Vidaurre no fue producto del azar, sino de una ejecución técnica y física superior durante el desarrollo de la prueba. La chilena logró imponer su ritmo desde los primeros instantes de la competencia, consiguiendo escaparse casi desde el inicio de la carrera. Esta ventaja temprana le permitió controlar los tiempos y mantenerse al frente del pelotón, asegurando así el primer lugar en el circuito ubicado en la localidad de Rafaela.
Un aspecto fundamental de este éxito fue la coordinación estratégica implementada por el equipo nacional. Catalina Vidaurre no trabajó de manera aislada, sino que coordinó una planificación táctica detallada junto a su compañera de equipo, Florencia Monsálvez. Ambas ciclistas habían conversado y analizado múltiples escenarios previos a la competencia, con el objetivo claro de asegurar que Chile dominara el podio. Esta estrategia resultó exitosa, ya que Monsálvez logró obtener la medalla de plata, consolidando así un resultado de 1-2 para el equipo chileno en la disciplina de mountain bike.
A pesar del resultado dominante, Vidaurre confesó que el camino hacia el oro estuvo acompañado de una carga emocional considerable. Tras finalizar la competencia, la deportista reconoció que llegó a los Juegos Sudamericanos con los nervios a flor de piel, principalmente debido a que no atravesaba su mejor momento deportivo. La ciclista admitió haber pasado por un periodo complicado en su desempeño, lo que generó incertidumbre antes de iniciar la prueba.
“La verdad no venía de una buena racha, así que la mañana estaba bien callada”, confesó Vidaurre, reflejando la tensión y la introspección que vivió antes de presentarse en la línea de partida. Esta honestidad sobre su estado anímico resalta la capacidad de superación de la atleta, quien logró dejar de lado las dudas para enfocarse en la ejecución de la carrera.
El cambio de mentalidad se produjo en el momento exacto en que comenzó la competencia. Según relató la medallista de oro, una vez que se puso en marcha en el circuito de Rafaela, la sensación de incomodidad desapareció y fue reemplazada por una sensación de dominio y comodidad. Vidaurre explicó que, al sentirse bien en el terreno, decidió confiar en su entrenamiento y en la estrategia trazada. “Tocó confiar y fluyendo vuelta tras vuelta”, detalló sobre el proceso mental que le permitió sostener la punta de la carrera hasta la meta.
Este logro individual y colectivo impulsa la motivación de la delegación chilena en Santa Fe. Con el oro de Vidaurre y la plata de Monsálvez, Team Chile ha logrado sumar un total de seis medallas en el medallero general, distribuidas en una presea dorada y cinco medallas de plata y bronce.
En cuanto a sus próximos pasos, Catalina Vidaurre ya tiene claridad sobre su calendario deportivo. Con la motivación renovada tras este triunfo en los Juegos Sudamericanos, la ciclista se prepara para cerrar la temporada actual. La atleta participará en las dos últimas competencias programadas para el año, las cuales servirán como cierre de un ciclo antes de iniciar un periodo de descanso y posterior enfoque total en la preparación física y técnica para la siguiente temporada.
El desempeño de Vidaurre y Monsálvez en Rafaela no solo entrega medallas al país, sino que demuestra la efectividad de la planificación táctica y la capacidad de resiliencia de los deportistas chilenos frente a rachas deportivas adversas.






