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Beatriz Trapote y Víctor Janeiro abren Villa Viruta: el refugio familiar en la Sierra de Grazalema

El matrimonio tiene una vivienda la Sierra de Grazalema que alquila por temporadas. Cuenta con piscina comunitaria, pero también con chimenea para los meses más fríos

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Beatriz Trapote y Víctor Janeiro abren Villa Viruta: el refugio familiar en la Sierra de Grazalema

En el corazón de la Sierra de Grazalema, una zona distinguida por su naturaleza exuberante y su aire puro, ha surgido un proyecto turístico con un fuerte sello personal. Se trata de Villa Viruta, una acogedora casa rural que pertenece a la periodista Beatriz Trapote y a Víctor Janeiro. Esta propiedad, que ha servido durante tiempo como refugio para la intimidad de la familia, se encuentra ahora abierta al público como alojamiento turístico, presentándose como una alternativa ideal para aquellos viajeros que buscan desconectar del ritmo urbano en un entorno privilegiado sin renunciar a las comodidades modernas.

La vinculación de la familia Janeiro con la provincia de Cádiz no es reciente, sino que se extiende a lo largo de varias décadas. Originarios de Ubrique, la historia de esta familia ha estado profundamente entrelazada con la tradición taurina y el mundo del espectáculo. Esta conexión se hizo especialmente visible durante los años 90, cuando Jesulín de Ubrique se convirtió en un fenómeno mediático sin precedentes en su momento. Víctor Janeiro, el hermano menor, también transitó por el camino del toreo y tuvo presencia en la pantalla pequeña. Sin embargo, junto a su esposa Beatriz Trapote, ha optado por construir un estilo de vida más sereno y centrado en la familia en tierras gaditanas.

Actualmente, la pareja reside en Jerez de la Frontera junto a sus tres hijos. Lejos de limitarse a su faceta pública, Beatriz y Víctor han diversificado sus intereses profesionales gestionando diversos negocios locales, que incluyen centros de belleza y una cafetería. No obstante, uno de los proyectos que más orgullo les genera es Villa Viruta. Esta casa no es solo un activo inmobiliario, sino un espacio que ha sido testigo de numerosos momentos familiares entrañables y que ahora desean compartir con otros visitantes.

Ubicada en el municipio de El Bosque, en las proximidades de la conocida finca Ambiciones, Villa Viruta se sitúa en una tranquila urbanización. La vivienda se distribuye en dos plantas, diseñadas meticulosamente para garantizar el máximo confort de quienes se alojan en ella, ya sean parejas, grupos de amigos o familias. En la planta baja, los huéspedes encuentran un salón-comedor equipado con chimenea, ideal para las noches de invierno, un baño con ducha y una cocina amplia y luminosa que cuenta con todo el equipamiento necesario para la estancia.

La planta superior alberga la zona de descanso, compuesta por dos dormitorios y un baño completo con bañera. La distribución de las habitaciones está pensada para optimizar el espacio: uno de los cuartos dispone de una cama de matrimonio y un sofá cama, mientras que el segundo cuenta con dos camas individuales y otro sofá cama. Además, el sofá del salón puede convertirse en una cama doble, lo que permite que la vivienda pueda albergar hasta ocho personas con comodidad.

Uno de los pilares fundamentales de Villa Viruta es su enfoque orientado a las familias. Beatriz Trapote, basándose en su propia experiencia como madre de tres hijos, ha querido facilitar el viaje de otros padres. Para ello, ha dotado la casa de un equipamiento infantil exhaustivo. El alojamiento dispone de cuna, parque cuna, cambiador, trona, hamaca, bañera para bebé, calienta biberones, termo de agua, juguetes y productos de aseo infantil. Este nivel de detalle busca que los más pequeños disfruten de la escapada mientras los padres viajan con la tranquilidad de tener todo lo necesario a su alcance.

El atractivo de la propiedad se extiende también al exterior. La casa cuenta con un patio con un limonero y mobiliario de jardín, creando un ambiente propicio para comidas al aire libre. Asimismo, los huéspedes tienen acceso a una piscina comunitaria, lo que convierte a la villa en una opción versátil tanto para el verano como para el invierno, complementándose con las rutas y sendas que rodean la zona.

En la gestión operativa del negocio, Beatriz Trapote ha asumido el rol de anfitriona. A través de una gestión activa en redes sociales y plataformas de alquiler como Airbnb y Wallapop, ha logrado dar visibilidad al proyecto, el cual ya recoge valoraciones muy positivas. Un huésped reciente destacó que "Beatriz ha sido una anfitriona muy amable y atenta. Estuvo pendiente a la llegada, durante los días del alojamiento y al partir. La casa tiene todo lo necesario para disfrutar de la estancia. La casa puede alojar hasta siete personas, pero los dormitorios más que para tres personas serían ideales solo para dos. Salvo ese detalle, el resto de la casa es amplia y muy acogedora". Otros testimonios subrayan la limpieza impecable y la abundancia de detalles, incluyendo productos de aseo y opciones para el desayuno.

En cuanto a las condiciones económicas, Villa Viruta se alquila por un precio de 137 euros la noche para un grupo de cuatro adultos. A partir de esa cifra, el coste se ajusta según el número de personas adicionales, aunque Beatriz ha indicado que existe apertura para aplicar tarifas especiales según el caso.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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