A partir del próximo 15 de septiembre de 2026, los conductores y residentes de los barrios de Caballito y Almagro deberán adaptar sus rutinas de circulación debido a una serie de modificaciones viales significativas. Estas medidas son el resultado de la reorganización necesaria para la implementación de la línea T1 del nuevo sistema de TramBus, un servicio de transporte eléctrico que conectará diversos puntos de la Ciudad.
Si bien la puesta en funcionamiento oficial del servicio de transporte está programada para finales de 2026, el gobierno ha determinado que la adecuación del tránsito y la señalización comiencen con anticipación para facilitar la transición. Esta reorganización afectará principalmente el flujo vehicular en arterias clave como la avenida La Plata, la avenida Rivadavia y las calles Quito, Muñiz, Mármol, Pringles e Hipólito Yrigoyen.
Uno de los puntos neurálgicos de este cambio se encuentra en la avenida La Plata. En el tramo comprendido entre Chaco-Quito y la avenida Rivadavia, la arteria pasará a tener sentido único, permitiendo la circulación de vehículos exclusivamente en dirección hacia Rivadavia. De manera complementaria a este cambio de sentido, se implementará una prohibición de estacionamiento durante las 24 horas en ambas manos de la avenida La Plata, una medida que impactará directamente en los comercios locales, los vecinos de la zona y los conductores que habitualmente utilizan este espacio para dejar sus vehículos.
La reorganización no se limita a la avenida La Plata. En la avenida Rivadavia, se prohibirá el estacionamiento sobre el lado derecho en el sector ubicado entre Yatay e Hidalgo. Por su parte, en la calle Quito, se restringirá el estacionamiento y la detención sobre el lado izquierdo entre la avenida La Plata y la calle Muñiz, debido a la presencia de la ciclovía en dicho sector. Asimismo, se han establecido nuevas restricciones de giro: quienes transiten por Hipólito Yrigoyen en sentido desde la avenida La Plata hacia Mármol no podrán realizar el giro a la izquierda en la intersección con Muñiz.
El impacto de estas obras también alcanzará al transporte público actual. La Línea 2 de colectivos modificará parte de su trayecto habitual, circulando ahora por Quintino Bocayuva y la avenida Rivadavia antes de retomar su recorrido original. Esta modificación podría alterar los puntos de ascenso y descenso de pasajeros, por lo que se recomienda a los usuarios consultar las paradas habilitadas y prever un tiempo adicional de viaje durante los primeros días de implementación.
En cuanto a la infraestructura del proyecto, el TramBus se define como un sistema de transporte público compuesto por vehículos eléctricos que se desplazan sobre neumáticos, eliminando la necesidad de instalar vías ferroviarias sobre la calzada. La línea T1, que es la primera de este sistema, tendrá un recorrido aproximado de 20 kilómetros conectando Nueva Pompeya con Aeroparque. El trayecto atravesará los barrios de Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo.
Para garantizar la eficiencia del servicio, el TramBus operará en carriles exclusivos o preferenciales. En las franjas horarias de mayor demanda, se proyecta una frecuencia de una unidad cada cuatro minutos, con paradas distribuidas aproximadamente cada 500 metros. Además, el sistema permitirá realizar combinaciones estratégicas con las líneas A, B, D, E y H de subte, así como con diversas estaciones ferroviarias y corredores de Metrobus.
La transformación vial continuará durante el mes de octubre con nuevas fases. Está previsto que la avenida Acoyte adopte sentido único de sur a norte, sumando un carril exclusivo sobre el lado derecho destinado específicamente al paso del TramBus. En paralelo, la avenida Honorio Pueyrredón quedará habilitada únicamente para la circulación en dirección norte-sur.
Ante este nuevo esquema, se aconseja a los conductores prestar especial atención a la nueva señalización vial y evitar circular por memoria para prevenir incidentes. Asimismo, es fundamental revisar cuidadosamente la cartelería de estacionamiento para evitar multas o el acarreo de los vehículos por parte de las autoridades. El objetivo final de estas restricciones es liberar los sectores por donde circulará el transporte eléctrico y evitar obstrucciones en las calles, avenidas y ciclovías de la zona.





