El Tribunal de Cuentas Europeo ha emitido una dura crítica contra los Estados miembros de la Unión Europea por el escaso avance en el plan REPowerEU, destinado a lograr la independencia energética de los combustibles fósiles de terceros países. En un informe presentado este miércoles bajo el título "La ejecución del plan REPowerEU necesita un impulso", los auditores han señalado que el programa flaquea en un momento en que la inestabilidad en Oriente Próximo añade nuevas amenazas a la seguridad energética de Europa.
El emblemático plan REPowerEU se presentó en mayo de 2022 con el propósito principal de eliminar gradualmente las importaciones de combustibles fósiles rusos y acelerar la transición hacia una energía limpia. Entre sus actuaciones previstas figuraban la diversificación de los suministros de combustibles fósiles, el aumento de la capacidad de producción de energías renovables y el refuerzo de la interconexión energética transfronteriza. La Comisión Europea estimó que se necesitarían 300.000 millones de euros en inversiones adicionales antes de 2030, poniendo este importe a disposición con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el fondo de recuperación tras la COVID, permitiendo a los Estados miembros añadir capítulos específicos a sus planes de recuperación.
Sin embargo, a cuatro años de su puesta en marcha, los resultados sobre el terreno han sido muy limitados. Según los auditores, los veintisiete Estados miembros de la UE no han comprometido ni siquiera una quinta parte de los 300.000 millones de euros previstos para inversiones adicionales. En concreto, los países de la UE comprometieron únicamente 54.300 millones de euros de los fondos puestos a disposición en el marco del MRR para este fin. Mihails Kozlovs, miembro del Tribunal responsable del informe, señaló que, pese a los varios miles de millones de euros puestos a disposición, el plan se ha estancado. Asimismo, advirtió que las nuevas tensiones geopolíticas y su repercusión en los mercados de la energía ponen de manifiesto la necesidad de acelerar la diversificación y evitar una futura dependencia excesiva de un solo proveedor, pidiendo que se coordinen los esfuerzos necesarios para revitalizar el plan.
El informe destaca que el marco de gobernanza carece de instrumentos eficaces para orientar la ejecución del plan y efectuar un seguimiento fiable de los resultados. Los países de la UE apenas asumieron el plan REPowerEU en la práctica, ya que la mayoría de los planes nacionales de energía y clima no incluyeron ninguna actuación o meta específica para impulsar los objetivos marcados. A juicio de los auditores, esta importante brecha podría indicar bien que las necesidades de inversión se estimaron erróneamente y se sobrevaloraron de manera considerable, o bien la incapacidad de traducir los objetivos en acciones concretas. Los auditores advierten de que, sin un apoyo decisivo, será imposible lograr los ambiciosos objetivos del plan y este no está alcanzando algunas de sus metas principales.
En cuanto al impacto real sobre las importaciones energéticas, el informe apunta que, si bien las sanciones de la UE han provocado que las importaciones de petróleo procedentes de Rusia disminuyan drásticamente, no queda claro cuánto petróleo ruso se ha importado a través de terceros países o de petroleros de la "flota clandestina" o flota de la sombra. Las importaciones de gas también se han reducido, aunque algunos países de la UE importaron más gas ruso en 2024 que antes del estallido de la guerra en Ucrania. No obstante, los auditores subrayan que el desplome de las importaciones energéticas rusas también puede atribuirse a otros factores, como una sucesión de inviernos suaves y un consumo eléctrico más bajo debido a los elevados precios de la energía, lo que significa que el plan podría tener un impacto directo menor de lo esperado y que sigue habiendo dudas sobre la eficacia de las medidas.
Respecto a la transición hacia una energía limpia, el Tribunal constató que REPowerEU ha hecho poco por acelerar el aumento de la capacidad de producción de energías renovables. Basándose en los objetivos incluidos en los capítulos específicos del MRR, los auditores determinaron que la capacidad de producción adicional de energías renovables creada es insignificante y se sitúa muy lejos de la meta de 103 gigavatios. Una situación similar se observa en la interconexión eléctrica, donde los auditores de la UE solo hallaron tres medidas en dos Estados miembros encaminadas a alcanzar este objetivo, y una de ellas terminó siendo abandonada. Para los auditores, esto representa una prueba más de que el plan todavía no ha alcanzado el impacto que buscaba en la Unión Europea.






