El actor británico Noel Clarke, ampliamente conocido por sus papeles en la exitosa serie de televisión Doctor Who y en la película Star Trek de 2013, fue imputado este miércoles de varios delitos sexuales, según informaron las autoridades policiales de Londres. El intérprete fue procesado formalmente por los cargos de agresión sexual, voyeurismo y exhibicionismo, hechos que presuntamente se habrían producido entre los años 2007 y 2016 en detrimento de cinco mujeres distintas, de acuerdo con un comunicado oficial emitido por la Policía Metropolitana de Londres (Met Police).
Sobre este proceso judicial, Bethan David, la fiscal adjunta de la Corona (CPS), detalló ante los medios de comunicación que la Fiscalía tomó la decisión de procesar al actor por dos cargos de agresión sexual, tres cargos de voyeurismo y uno de exhibicionismo. Por su parte, la Fiscalía de la Corona (CPS) precisó que esta imputación se produce de manera directa tras las denuncias presentadas por las cinco mujeres afectadas, quienes aseguran que existen pruebas suficientes para llevar este delicado caso ante los tribunales correspondientes.
Los cargos contra el artista derivan, asimismo, de una investigación policial que fue iniciada en septiembre de 2025 y en el marco de la cual otro hombre, de unos 40 años de edad, ya había sido arrestado previamente. Tras esta imputación, Clarke, de 50 años, deberá comparecer de forma obligatoria ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, ubicado en el centro de Londres, el próximo 21 de octubre para dar inicio formal a las diligencias legales pertinentes.
En este marco, la fiscal adjunta Bethan David recordó a la ciudadanía y a los medios que el proceso judicial se encuentra actualmente en curso y enfatizó que el acusado tiene todo el derecho constitucional a un juicio justo. Debido a esto, la funcionaria hizo una solicitud explícita: “Es fundamental que no se publiquen informes, comentarios ni se comparta información en línea que pueda perjudicar de alguna manera este proceso”, pidió firmemente.
Cabe destacar que el intérprete logró un importante reconocimiento dentro de la industria del entretenimiento británica por su papel como Mickey Smith en la serie Doctor Who. Además, su carrera fue galardonada en el pasado con el prestigioso premio Laurence Olivier al mejor actor revelación en el año 2003 y con el premio BAFTA a la estrella emergente en el año 2009, distinciones que marcaron un punto alto en su trayectoria profesional dentro del cine y la televisión.
Sin embargo, estas recientes imputaciones se suman a una serie de graves acusaciones previas por acoso sexual y hostigamiento que fueron dadas a conocer en su momento a través del diario The Guardian por más de 20 mujeres. A raíz de la revelación de estos testimonios, la Academia de Cine y Televisión británica (BAFTA) decidió suspender su reconocimiento a la contribución al cine y revocar su membresía institucional en el año 2021.
El diario británico había publicado previamente una denuncia colectiva presentada por una veintena de mujeres que mantuvieron algún tipo de trato con el actor, en la cual lo acusaban directamente de acoso sexual, tocamientos indeseados y diversos comportamientos inapropiados ocurridos en el período comprendido entre 2004 y 2019. Ante estas acusaciones iniciales, el actor y cineasta se mantuvo firmemente en la negativa y anunció públicamente su firme intención de defenderse ante las instancias necesarias.
En su defensa, Clarke declaró en su momento: “En mis 20 años de carrera, he dado prioridad a la inclusión y la diversidad en mi trabajo y nunca he sido objeto de una queja”. Asimismo, añadió de manera pública: “Si alguien que ha trabajado conmigo se ha sentido alguna vez mal o faltado al respeto, le pido sinceras disculpas”, al tiempo que negaba de forma categórica y “vehemente” cualquier tipo de “acto reprochable” en su contra.
No obstante, en una comunicación dirigida a sus miembros, la academia del cine británico afirmó haber tratado el caso “con la mayor seriedad” y explicó que no había actuado antes debido a que solo había recibido relatos anónimos de segunda o tercera mano por parte de allegados. La institución lamentó profundamente que las mujeres que acusan a Clarke no se sintieran capaces en su momento de dar sus testimonios de primera mano de la misma manera en que posteriormente lo hicieron ante el diario The Guardian, subrayando además que jamás lo habrían premiado si hubieran contado con dichos testimonios directos desde el principio.
Paralelamente a las acciones tomadas por la academia de cine, el grupo televisivo Sky también tomó medidas drásticas respecto a su vínculo laboral con el artista, poniendo fin con “efecto inmediato” a cualquier tipo de colaboración o proyecto conjunto para una futura producción en la que estuviera involucrado. El caso sigue su curso legal a la espera de la comparecencia del actor en el tribunal londinense señalado para el mes de octubre.






