La directiva del equipo Escorpiones de Belén ha tomado una decisión drástica ante la situación deportiva que atraviesa la institución. Tras un arranque de temporada sumamente complicado y resultados que no cumplieron con las expectativas del club, la organización ha confirmado la destitución del cuerpo técnico que lideraba el proyecto deportivo. El responsable principal de la conducción del equipo, Junior Díaz, ha dejado de estar al frente del banquillo.
Esta determinación surge como respuesta directa al desempeño del conjunto en el Torneo de Apertura 2026. Actualmente, los Escorpiones de Belén se encuentran en una posición sumamente crítica, ubicándose en la última posición de la tabla general del campeonato. Las cifras reflejan la gravedad de la crisis: el equipo ha logrado sumar únicamente 5 puntos de un total de 21 que estaban en disputa hasta el momento, lo que evidencia una falta de efectividad alarmante en el terreno de juego.
Un detalle fundamental que agrava la percepción del rendimiento deportivo es la naturaleza de los puntos obtenidos. De la escasa cosecha de 5 unidades, la única victoria registrada por el equipo no se consiguió mediante el desarrollo normal de un encuentro deportivo en la cancha, sino que fue otorgada por la vía administrativa.
Este resultado favorable ocurrió en el partido que estaba pactado contra la Asociación Deportiva San Carlos. El encuentro no pudo llevarse a cabo debido a que el conjunto norteño enfrentaba serios inconvenientes relacionados con su licencia al inicio del certamen. Debido a estos problemas administrativos de la AD San Carlos, los puntos fueron asignados a los Escorpiones de Belén, siendo este el único triunfo que el equipo puede contabilizar en sus registros oficiales del Torneo de Apertura 2026.
La salida de Junior Díaz no se produce de manera aislada, ya que la purga técnica ha alcanzado a todo su equipo de trabajo cercano. Junto al entrenador principal, han sido removidos de sus cargos Ricardo Arguedas, quien se desempeñaba como asistente técnico, y Diego Quesada, quien estaba a cargo de la preparación física del plantel. Con estas salidas, el equipo queda sin su estructura de mando técnico completa, obligando a la directiva a buscar una alternativa inmediata para intentar revertir la tendencia negativa y salir del fondo de la clasificación.
Este movimiento en Belén no es un hecho aislado dentro del panorama actual del fútbol costarricense. La destitución de Junior Díaz y su equipo representa la segunda salida de un entrenador en lo que va del torneo en el país. Anteriormente, el Club Sport Herediano ya había tomado una decisión similar al prescindir de los servicios de José Giacone. Estos dos casos subrayan un inicio de temporada inestable para varios cuerpos técnicos en la liga nacional.
En resumen, la situación de los Escorpiones de Belén es compleja. La combinación de estar en el último lugar de la tabla, haber sumado solo 5 de 21 puntos posibles y no haber logrado una sola victoria propia en el campo de juego, hizo que la permanencia de Junior Díaz, Ricardo Arguedas y Diego Quesada resultara insostenible para la directiva. El equipo ahora enfrenta el desafío de reorganizarse rápidamente para intentar rescatar lo que queda del Torneo de Apertura 2026, buscando mejorar un rendimiento que, hasta la fecha, ha sido insuficiente para competir en los términos exigidos por la competición.






