La Ciudad de la Salud, centro especializado de la Caja de Seguro Social (CSS), ha registrado un avance significativo en la prestación de servicios médicos especializados al realizar, por primera vez en Panamá, una serie de reconstrucciones urológicas de alta complejidad mediante el uso de asistencia robótica. Este desarrollo tecnológico y quirúrgico representa una ampliación sustancial en las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes que presentan complicaciones graves en el tracto urinario dentro del territorio nacional.
El éxito de estas intervenciones fue posible gracias a un esfuerzo de colaboración internacional, que contó con la participación activa del cirujano reconstructivo Lee C. Zhao, especialista proveniente de Nueva York, Estados Unidos. El Dr. Zhao trabajó de manera coordinada con el equipo médico panameño, no solo en la ejecución de los procedimientos quirúrgicos, sino también en un proceso fundamental de transferencia de técnicas quirúrgicas avanzadas, asegurando que el conocimiento especializado sea integrado por los profesionales locales.
Durante la jornada médica, se llevaron a cabo tres cirugías reconstructivas calificadas como complejas, cada una abordando patologías específicas y críticas del sistema urinario. En el primer caso, el equipo médico realizó la reparación de una estrechez uretral en un paciente que contaba con el antecedente de haber sido sometido previamente a una prostatectomía. El objetivo primordial de este procedimiento fue restablecer el flujo adecuado de la orina, corrigiendo la obstrucción generada por la estrechez en el conducto uretral.
El segundo procedimiento consistió en la reconstrucción de una estrechez ureteral. Este caso presentaba una complejidad adicional, ya que el paciente tenía como antecedentes médicos la extracción de la vejiga y una derivación urinaria realizada mediante un conducto ileal. La intervención buscó corregir la anomalía en el uréter para optimizar la funcionalidad del sistema de drenaje urinario del paciente.
La tercera cirugía se centró en la corrección de una fístula rectouretral. Este tipo de patología se define como una comunicación anormal que se establece entre la uretra y el recto. La gravedad de esta condición radica en que puede provocar el paso de orina hacia el recto o, inversamente, permitir que el contenido fecal se filtre hacia las vías urinarias, lo que conlleva riesgos sanitarios y complicaciones funcionales severas para el paciente.
Para la ejecución de estas tres intervenciones, se emplearon sistemas robóticos de reciente incorporación en la infraestructura de la Ciudad de la Salud. Entre estas herramientas destacó el uso de la plataforma Toumai, un sistema tecnológico diseñado para optimizar la precisión del cirujano. Esta plataforma facilita una visualización superior del campo quirúrgico y permite la realización de suturas en áreas profundas y de difícil acceso, donde la cirugía convencional podría encontrar limitaciones técnicas.
La integración de esta tecnología robótica no es un hecho aislado, sino que forma parte de un plan estratégico de desarrollo de capacidades institucionales. El objetivo es permitir que el país pueda realizar procedimientos urológicos cada vez más complejos sin depender exclusivamente de métodos tradicionales.
El doctor Elías Bodden, jefe de Urología de la Ciudad de la Salud, detalló que este proceso de avance incluye dos pilares fundamentales: el uso de las herramientas robóticas de última generación y la capacitación intensiva del personal médico en técnicas específicas de reconstrucción urológica. Según Bodden, la formación impartida abarca procedimientos reconstructivos con objetivos tanto funcionales como estéticos, buscando que los especialistas panameños puedan asumir la responsabilidad de estas intervenciones de manera progresiva.
Por su parte, el cirujano Lee C. Zhao enfatizó que el propósito central de este intercambio profesional es que el equipo quirúrgico de Panamá desarrolle la autonomía necesaria para ejecutar los abordajes requeridos en el tratamiento de patologías complejas del tracto urinario. Esta autonomía técnica tendría un impacto directo en la gestión de salud pública, ya que podría reducir significativamente la necesidad de derivar a pacientes panameños al extranjero para recibir tratamientos reconstructivos de alta complejidad que ahora pueden iniciarse en el país.
Esta experiencia marca un paso adelante en la utilización de la cirugía asistida por robot en la Ciudad de la Salud y refuerza el compromiso de formación de los especialistas locales para el manejo de casos urológicos críticos.





