El Deportivo Saprissa logró una importante victoria como equipo visitante al derrotar 0-2 a Alajuelense en el encuentro correspondiente al clásico. El resultado no solo permitió al equipo morado sumar tres puntos fundamentales, sino que también consolidó su posición en la cima de la tabla de posiciones, alcanzando un total de 18 puntos.
El cierre del partido estuvo marcado por la emoción del director técnico Hernán Medford. Al momento en que el árbitro del compromiso, Juan Gabriel Calderón, hizo sonar el silbato final, Medford manifestó su alegría cerrando los puños y saboreando el triunfo obtenido en territorio rival. Tras la conclusión del juego, el entrenador saludó a sus asistentes y a los jugadores que se encontraban en el banquillo, para posteriormente ingresar al terreno de juego con una sonrisa que reflejaba la satisfacción por el desempeño de su equipo.
Este resultado es particularmente significativo para Medford, quien mantiene una trayectoria destacada en este tipo de encuentros. El técnico ha dirigido un total de 19 clásicos, de los cuales solo ha perdido dos, reafirmando su capacidad para gestionar estos partidos de alta tensión. Además, la victoria representa el fin de una racha negativa, ya que el equipo no había logrado ganar en el escenario rojinegro durante los últimos tres años y medio.
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, Hernán Medford se tomó el tiempo de analizar lo sucedido en la cancha y destacar el accionar de sus dirigidos. El entrenador felicitó a los jugadores, asegurando que realizaron un buen partido de principio a final. Según Medford, el equipo mostró inteligencia en el campo y aplicó rigurosamente todo lo que se había trabajado durante la semana. A pesar de que faltaron algunos jugadores, el técnico subrayó que el encuentro se disputó bajo una estrategia clara, basada en un estudio detallado de Alajuelense. Para el entrenador, el resultado obtenido es la consecuencia directa de cumplir con lo planificado en los entrenamientos.
Medford enfatizó que, aunque Alajuelense es un equipo que merece mucho respeto, el Saprissa ha logrado consolidar el liderato gracias a una continuidad en su buen desempeño. El técnico señaló que el equipo mostró aspectos positivos desde el inicio del torneo y que no se debe caer en el error de asustarse o confiarse excesivamente por el resultado obtenido. Como ejemplo de este rendimiento, recordó un partido disputado en Honduras, calificándolo como un "partidazo" en el que, a pesar de la buena calidad del juego, el equipo no fue efectivo frente al marco contrario. Para Medford, lo ocurrido en el clásico es simplemente una muestra más de un Saprissa que está haciendo las cosas correctamente.
Respecto a la gestión emocional del grupo, el entrenador afirmó ser una persona que disfruta el momento, pero que sabe cuándo cerrar ciclos. Indicó que dedicaría el día siguiente al disfrute del triunfo, pero que el lunes pasaría la página, ya que considera que aún no han ganado nada. De hecho, Medford confesó ser más exigente con sus jugadores precisamente después de ganar, con el objetivo primordial de evitar cualquier tipo de relajamiento en el plantel. En este sentido, ya puso la mirada en el próximo compromiso, describiendo el encuentro del miércoles contra el Cartaginés como una final, asegurando que se siente tranquilo ante dicho reto.
Finalmente, Medford reflexionó sobre su propia trayectoria profesional y su capacidad como director técnico. Reconoció que, a lo largo de su carrera, ha habido opiniones diversas sobre su persona, algunas muy buenas y otras que acepta con humildad. Admitió haber perdido campeonatos, aunque destacó que la mayoría de los equipos que ha dirigido han logrado clasificar a semifinales y, en otros casos, a finales. Sobre las estadísticas positivas que lo acompañan, fue enfático al señalar que esos números se deben exclusivamente a los jugadores que ha tenido a su cargo, agradeciendo especialmente al grupo actual por haber sido quienes cambiaron la estadística en la noche del clásico.





