El equipo de Colón logró una victoria fundamental en su lucha por la supervivencia deportiva, derrotando a Olivol Mundial con un marcador final de 88-80 en el Estadio Héctor Chaine. Con este resultado, el conjunto tricolor no solo consiguió ganar el encuentro, sino que igualó la serie 1-1, extendiendo así su oportunidad de pelear por la permanencia en la Liga de Ascenso (LDA).
El escenario para Colón era crítico y no admitía errores: la única vía para seguir adelante era la victoria. El partido reflejó la enorme presión que conlleva una lucha por evitar el descenso, presentándose como un encuentro cargado de emociones, con rachas marcadas, cambios bruscos en el dominio del juego y una cantidad considerable de faltas. En diversos tramos del encuentro, ambos planteles parecieron priorizar la entrega emocional y el corazón por encima de los sistemas tácticos establecidos.
El comienzo del partido fue favorable para Olivol Mundial. El equipo mundialista tomó la iniciativa desde los primeros minutos y logró construir una ventaja considerable, llegando a liderar el marcador por 13 puntos durante el primer cuarto. Esta situación puso a Colón en una posición vulnerable, evidenciando serias dificultades en el aspecto defensivo que amenazaban con sentenciar el juego prematuramente.
Ante el riesgo de que el encuentro se escapara, el entrenador de Colón, Daniel Lovera, se vio obligado a intervenir rápidamente. El técnico modificó las piezas en cancha para intentar frenar el ritmo del adversario. La entrada de Nahuel Lemos resultó determinante para cambiar la energía del equipo local, permitiendo que Colón cerrara el primer periodo con una racha de siete puntos consecutivos, reduciendo la diferencia a 28-22.
Este impulso se consolidó durante el segundo cuarto, momento en el que surgió la figura de Kendall Latney. El jugador comenzó a dominar los duelos individuales, atacando el aro con insistencia y mostrando una efectividad absoluta desde la línea de libres. Con el acompañamiento de Gabriel Brun en la conducción, el ritmo de juego de Colón aumentó significativamente. El equipo local logró ejecutar un parcial demoledor de 23-4, lo que invirtió completamente la dinámica del partido. De estar trece puntos abajo, el tricolor pasó a controlar el marcador, llegando al descanso con una ventaja de 45-32. Este tramo fue decisivo, transformando lo que parecía una noche de descenso en una oportunidad real de supervivencia.
Tras el intermedio, Pablo Morales, entrenador de Olivol Mundial, ajustó la estrategia defensiva para ejercer una presión más agresiva sobre Latney. El juego se volvió más físico y el equipo mundialista comenzó a capitalizar sus viajes a la línea de tiros libres. En el duelo interior, Jordan O’Neal recuperó el protagonismo frente a Tervell Beck. Gracias a estos ajustes, la diferencia se fue reduciendo progresivamente, finalizando el tercer cuarto con un marcador de 61-56, devolviendo a Olivol la esperanza de remontar.
Sin embargo, en los momentos de máxima tensión, Colón contó con el mejor jugador del encuentro. Kendall Latney cerró la noche con una actuación extraordinaria, sumando 31 puntos y nueve rebotes, manteniendo un 100% de efectividad en sus tiros libres. Latney asumió la responsabilidad de las posesiones más difíciles y fue el eje del ataque individual. Gabriel Brun se consolidó como su socio ideal, aportando 22 puntos y ocho asistencias, siendo capaz de generar penetraciones y encontrar espacios cuando la defensa se cerraba. Por su parte, Tervell Beck contribuyó con 14 puntos.
Olivol Mundial tuvo el respaldo de Jordan O’Neal, quien terminó con 27 puntos y nueve rebotes, y de Jamal Cannady con 15 puntos. No obstante, el equipo mundialista sufrió la pérdida de varias piezas clave debido a que acumularon cinco faltas durante el cierre del partido, lo que dificultó su capacidad de reacción final.
Al final, Colón administró mejor las posesiones decisivas y cometió menos errores, asegurando la victoria 88-80. La serie queda ahora empatada 1-1 y se definirá en un tercer y último partido que se disputará en la cancha de Olivol Mundial. El ganador de este duelo avanzará para enfrentar a Marne en la serie final por la permanencia, mientras que el perdedor acompañará a Albatros en el descenso a la DTA. No habrá margen para el error; serán 40 minutos definitivos por el derecho a seguir en la Liga de Ascenso.






