En un encuentro disputado en el Estadio Jardines del Hipódromo, Peñarol logró una contundente victoria al golear 4:0 a Danubio, correspondiente a la quinta fecha del Torneo Clausura. Este resultado permite que el conjunto aurinegro recupere la tranquilidad y vuelva a posicionarse en la primera ubicación de la Tabla Anual, al tiempo que se inserta con fuerza en la disputa por el campeonato del Clausura. En la otra cara de la moneda, Danubio continúa en una trayectoria descendente, encontrándose cada vez más comprometido en la tabla del descenso.
El desarrollo del partido puede resumirse, especialmente en su primera mitad, bajo la premisa de que Peñarol atacó bien pero defendió mal. El equipo dirigido por Diego Aguirre se mostró superior, vertical y directo en sus acciones ofensivas. A través de rápidas transiciones, el conjunto carbonero logró desnivelar el juego por ambas bandas, generando un peligro constante que puso en evidencia las fragilidades del sistema defensivo de Danubio, el cual se mostró vulnerable en todos sus flancos.
La superioridad aurinegra se tradujo en el marcador al minuto 15. Tras un preciso envío aéreo realizado por Eduardo Darías, Leandro Umpiérrez apareció libre en el punto penal para conectar un cabezazo perfecto, enviado de arriba hacia abajo, que terminó en el fondo de la red. A pesar del dominio, Peñarol no pudo ampliar la ventaja en la primera etapa debido a la falta de puntería de Matías Arezo y a un remate potente de Thiago Espinosa que terminó estrellándose en el travesaño.
Sin embargo, la fragilidad defensiva de Peñarol fue una constante durante el primer tiempo. El equipo otorgó demasiadas ventajas por el sector derecho, donde nunca logró controlar los avances de Enrique Femia, sufriendo en cada balón que caía en su propia área. En esta instancia, la fortuna estuvo del lado del equipo carbonero, que logró llegar al descanso con la ventaja mínima a pesar de sus errores en retroceso.
El complemento comenzó con un ritmo demoledor para Peñarol. El equipo enderezó su puntería y liquidó el encuentro en una ráfaga ofensiva de apenas cinco minutos, comprendida entre el minuto 54 y el 59. En este lapso, Matías Arezo fue el gran protagonista al anotar un doblete, rompiendo así su sequía goleadora y reencontrándose con la eficacia frente al arco. El cuarto y definitivo gol fue obra de Leandro Umpiérrez, quien celebró así su primer doblete en la Primera División.
Tras el golpe de nocaut, el equipo franjeado se derrumbó anímicamente. Mientras tanto, el conjunto de Aguirre, consciente de su superioridad numérica y con una ventaja cómoda de cuatro tantos, se dedicó a hacer correr la pelota y el reloj hasta el final del encuentro. Peñarol se floreó en Jardines, cerrando un partido donde la contundencia fue la clave.
El encuentro contó con el arbitraje de Mathías De Armas, asistido por Héctor Bergaló y Sebastián Silvera, con Juan Cianni como cuarto árbitro y el apoyo del VAR liderado por Diego Dunajec y Richard Trinidad.
En cuanto a las alineaciones, Danubio saltó al campo con Mauro Goicoechea; Emiliano Velázquez, Mauro Brasil, Tomás Cavanagh y Facundo Balatti; Iván Rossi (sustituido por Emiliano Figueroa al 57'), Joaquín Trasante (sustituido por Julián Millán al 46'), Enrique Femia (sustituido por Cristhian Tizón al 46'), Mateo Peralta (sustituido por Enzo Cabrera al 57'), Ivo Costantino y Sebastián Fernández (sustituido por Maicol Ferreira al 79'). El equipo estuvo bajo la dirección técnica de Leonel Rocco.
Por su parte, Peñarol alineó a Washington Aguerre; Lucas Ferreira, Mauricio Lemos (sustituido por Germán Pezzella al 60'), Maximiliano Olivera y Eduardo Darias (sustituido por Jonathan Rodríguez al 69'); Roberto Fernández, Eric Remedi (sustituido por Tomás Olase al 60'), Thiago Espinosa, Leonel Jaime, Leandro Umpiérrez (sustituido por Gonzalo Gelini al 76') y Matías Arezo (sustituido por Abel Hernández al 60'). El cuerpo técnico estuvo encabezado por Diego Aguirre.






