La Cámara Federal de Casación Penal ratificó las condenas de diez años de prisión para un matrimonio y su hijo, responsables de captar, trasladar y explotar a una adolescente desde los 13 hasta los 16 años.
El caso revela un esquema de horror: el Tribunal Oral Federal de San Juan probó que la víctima fue captada mediante el pago de un "precio dotal" de 825 mil pesos a sus padres para forzar su matrimonio con Franco Cristo, quien en ese momento tenía 20 años. Tras la unión, la joven fue trasladada a Santa Fe, donde fue sometida a servidumbre sexual, doméstica y laboral.
El testimonio de la víctima detalla abusos físicos graves, incluyendo golpes y quemaduras con cigarrillos y agua caliente. Además, fue obligada a realizar ventas ambulantes en condiciones extremas, entregando la totalidad del dinero a sus captores bajo amenazas de privación de alimento.
La situación alcanzó un punto crítico en abril de 2025, cuando los padres de Franco intentaron secuestrar a la joven y a su hijo en San Juan para trasladarlos nuevamente a Santa Fe. El rescate fue posible gracias a una denuncia al 911 y la intervención policial en Caucete.
La defensa intentó impugnar la condena argumentando que los hechos se basaban en los usos y costumbres de la comunidad gitana. Sin embargo, el juez Daniel Petrone rechazó este planteo, sentenciando que la pertenencia a dicha comunidad no constituye un fundamento válido para sustraerse de la responsabilidad penal ni justifica la vulneración de derechos humanos fundamentales.
Además de la prisión, el fallo incluye una reparación económica de 75 millones de pesos a favor de la víctima.
Siguenos en Noticias lat para más noticias.






