El presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), el ministro Edson Fachin, manifestó este viernes 4 la urgencia de implementar tres metas fundamentales de su gestión como respuesta a la reciente crisis que atraviesa la Corte. Durante un evento realizado en el Palácio do Planalto, Fachin señaló que la situación actual demuestra la necesidad imperativa de adoptar un Código de Ética, poner fin al inquérito de las fake news y avanzar en la modernización del sistema de Justicia.
El anuncio se produjo en el marco de un encuentro para la sanción de la ley que crea el Fundo Especial da Justiça Federal y el Fundo Especial do STJ. En el acto estuvieron presentes el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el procurador general de la República, Paulo Gonet, y el abogado general de la Unión, Jorge Messias.
Fachin se refirió a los hechos calificados como "graves" dentro de la denominada "crisis Master", la cual afecta al STF e involucra a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Policía Federal en relación con investigaciones sobre el Banco Master. El magistrado fue enfático al declarar que ninguna autoridad se encuentra por encima de la Constitución Federal y que la gravedad de los acontecimientos no justifica el uso de "atajos".
"Cuanto mayor sea el desafío, mayor debe ser el compromiso con la legalidad, el debido proceso legal y las garantías constitucionales", afirmó Fachin. Asimismo, aseguró que no habrá precipitación ni omisión en el manejo del caso, prometiendo que la respuesta institucional será "firme, proporcional y rigorosa".
En el ámbito procesal, el presidente de la Corte tomó una decisión significativa el pasado jueves 3 al retirar del inquérito de las fake news el pedido de investigación presentado por el ministro Alexandre de Moraes contra el ministro André Mendonça. Debido a que ambos magistrados solicitaron que la presidencia del STF tomara providencias sobre los hechos presentados, los dos inquéritos que involucran a ministros de la Corte pasan ahora a ser conducidos directamente por Edson Fachin.
Esta transición implica que el presidente del STF es quien definirá los procedimientos a seguir, incluyendo la decisión de si los casos serán llevados al pleno, tal como solicitaron los ministros, y cuál será el rito procesal para dichas análisis.
El conflicto se intensificó cuando el ministro Alexandre de Moraes envió una petición a Fachin solicitando una investigación contra André Mendonça. En dicho documento, Moraes sostiene que existen fuertes indicios de la práctica de improbidad administrativa, abuso de autoridad, crimen de responsabilidad y favorecimiento a grupos políticos específicos durante el ejercicio de la relatoría de los casos Master e INSS.
Sin embargo, la base de estas acusaciones presenta una complejidad técnica. Moraes citó un informe de la Policía Federal (PF) en el cual los propios investigadores advirtieron que el documento es de uso restringido, no tiene poder de decisión, no puede ser utilizado como prueba ni servir para fundamentar representaciones o ser citado como fuente en documentos externos. En términos prácticos, esto indica que el material de inteligencia producido por la PF no posee validez legal para servir como prueba formal en un proceso judicial debido a que no cumple con los requisitos formales, siendo tratado únicamente como un indicio.
A pesar de estas salvedades, Moraes afirmó que, basándose en la información de la PF, Mendonça habría usurpado las autoridades policiales en la dirección de las investigaciones, conducido de manera irregular tratativas de una eventual delación premiada y direccionado la investigación de ciertos objetivos por motivos personales y políticos, mencionando explícitamente su propio nombre y el del presidente del Senado, Davi Alcolumbre.
El ministro Moraes fundamentó su solicitud citando la Constitución Federal y el reglamento del STF, los cuales establecen que es competencia de un órgano colegiado analizar la posible práctica de crímenes comunes por parte de magistrados. Según el relator, el informe de la PF indica que las medidas tomadas por Mendonça evidencian una "flagrante pérdida de imparcialidad".
Cabe recordar que el inquérito de las fake news, mencionado por Fachin como una de las metas a finalizar, es una investigación abierta por el STF en 2019. Su objetivo es apurar la existencia de noticias fraudulentas, comunicaciones falsas de crímenes, denuncias caluniosas, amenazas y otros ataques dirigidos contra el STF, sus ministros y sus familiares, estando actualmente bajo la relatoría de Alexandre de Moraes.






