En el marco de las estrategias de control y fiscalización implementadas por las autoridades panameñas, el Servicio Nacional de Migración (SNM) llevó a cabo la aprehensión de un ciudadano de nacionalidad colombiana. Este procedimiento se registró en el distrito de Chitré, ubicado en la provincia de Herrera, durante la ejecución de un despliegue operativo denominado "Operativo Perseus".
La captura del individuo se produjo gracias a la intervención directa del Enlace Migratorio de Acción de Campo de la Regional de Herrera. Según los reportes emitidos por la entidad, el ciudadano colombiano fue captado en el momento en que se encontraba realizando actividades de cobro vinculadas a una modalidad de financiamiento informal ampliamente conocida como "gota a gota".
Sobre esta práctica, la entidad migratoria ha precisado que el denominado "gota a gota" consiste en un sistema de financiamiento informal. Esta modalidad se caracteriza fundamentalmente por la entrega de préstamos de dinero que posteriormente son cobrados de manera diaria. Generalmente, los términos y condiciones de estos créditos son establecidos unilateralmente por el prestamista, quienes gestionan la recuperación del capital y los intereses mediante cobros cotidianos.
La intervención de las autoridades en el distrito de Chitré no se centró únicamente en la naturaleza de la actividad económica, sino específicamente en la incompatibilidad existente entre dicha labor y el estatus migratorio que el ciudadano colombiano mantenía en el territorio panameño. El núcleo del problema legal radicó en que la actividad de financiamiento informal no guardaba relación con las autorizaciones otorgadas al individuo para su estancia en el país.
Durante el proceso de verificación migratoria realizado por los agentes en el lugar, las autoridades determinaron formalmente que la actividad económica que el hombre desarrollaba no se ajustaba a las condiciones establecidas en su permiso de permanencia vigente. Al contrastar el permiso legal de estancia con la actividad real de cobros diarios, se confirmó que el ciudadano estaba operando fuera de los marcos normativos que regulan el trabajo y la permanencia de extranjeros en Panamá.
Como consecuencia inmediata de esta irregularidad, el ciudadano colombiano fue aprehendido y trasladado al Centro de Detención Administrativo Migratorio Masculino. En este recinto, se dará continuidad a los trámites administrativos y legales correspondientes, siguiendo estrictamente lo establecido en la normativa migratoria vigente para casos de incumplimiento de las condiciones de permanencia.
El Servicio Nacional de Migración enfatizó que este procedimiento no es un evento aislado, sino que forma parte de una serie de operativos permanentes de control y verificación que se ejecutan de manera sistemática en diversos puntos del territorio nacional. Estas acciones forman parte de una estrategia institucional orientada a garantizar que la legislación migratoria sea respetada en todas las regiones del país.
El objetivo primordial de estos operativos es comprobar que todos los ciudadanos extranjeros cumplan rigurosamente con las condiciones establecidas para su ingreso y posterior permanencia en Panamá. Esto incluye no solo la vigencia de los documentos de identidad y permisos, sino también la verificación de que las actividades económicas o laborales que desempeñen estén debidamente autorizadas y alineadas con el tipo de visado o permiso de residencia que posean.
Con estas intervenciones, la entidad busca asegurar que el flujo migratorio y la estancia de extranjeros en el país se realicen bajo el marco de la ley, evitando que se utilicen permisos de permanencia para desarrollar actividades económicas no autorizadas, como es el caso del financiamiento informal detectado en la provincia de Herrera.






