ÚLTIMA HORA

Cobertura 24 h · Redacción propia · viernes, 30 de octubre de 2026 · App oficial en Google Play

Menú

Más que un juego: la ciencia revela los beneficios cognitivos y sociales de los videojuegos

Si bien los videojuegos son considerados por muchos como una pérdida de tiempo, hay evidencia que dice que tienen varios beneficios.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

Más que un juego: la ciencia revela los beneficios cognitivos y sociales de los videojuegos

Durante décadas, los videojuegos fueron encasillados bajo una mirada prejuiciosa. Se los consideraba una actividad destinada a la pérdida de tiempo, un hábito que fomentaba la vida sedentaria o, en los casos más severos, se les acusaba de incentivar conductas violentas en la población joven. Sin embargo, estas últimas afirmaciones han sido refutadas en reiteradas ocasiones. Con la evolución tecnológica y el desarrollo de la industria, el paradigma ha cambiado, dando paso a una amplia literatura científica que describe los beneficios de jugar, siempre que se haga en moderación.

Los efectos positivos de esta actividad no se limitan a un solo ámbito, sino que abarcan factores cognitivos, de salud mental, sociales e incluso físicos. Lejos de ser un hobby exclusivo de la infancia, la demografía de los jugadores ha evolucionado significativamente. Según datos de una encuesta realizada por la Entertainment Software Association (ESA), la edad promedio de los gamers a nivel mundial es de 41 años, lo que demuestra que el interés por los videojuegos es transversal a las edades y que sus beneficios se aplican tanto a niños como a adultos.

No obstante, los expertos advierten que el equilibrio es fundamental. Jugar en exceso puede resultar dañino, al igual que ocurre con cualquier otra actividad llevada al extremo. Cuando se mantienen niveles moderados, las ventajas son notables. De acuerdo con información de Collegiate, los juegos que demandan un esfuerzo cognitivo pueden mejorar las funciones cerebrales. Además, se destacan como una herramienta eficaz para aliviar el estrés y brindar la oportunidad de generar conexiones sociales a través de la interacción en línea con otros usuarios. Asimismo, el entorno de los videojuegos fomenta el desarrollo de la resiliencia, ya que el jugador debe aprender a gestionar la derrota para intentarlo nuevamente, potenciando así el pensamiento crítico, la capacidad de tomar decisiones y la creatividad.

En el ámbito científico, el 24 de octubre de 2022, los National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos publicaron un artículo donde se subrayaba que los videojuegos podrían tener efectos positivos en el rendimiento cognitivo de los niños. El estudio concluyó específicamente que los menores que juegan videojuegos presentan tiempos de reacción más rápidos en comparación con aquellos que no lo hacen.

Desde una perspectiva académica, Alejandro Sepúlveda, docente de la Escuela de Informática y Telecomunicaciones del Duoc UC, sostiene que los videojuegos son beneficiosos cuando se integran como parte de la distracción y el ocio necesario para cualquier persona. Sepúlveda explica que, dependiendo del género del juego, se pueden obtener mejoras en la capacidad de concentración, el desarrollo de la coordinación motora entre la percepción visual y la reacción ante el entorno, y el fortalecimiento de la orientación y respuesta espacial, especialmente en el caso de los juegos inmersivos. Además, señala que estas actividades generan una sensación de relajación que contribuye a disminuir el estrés cotidiano.

El docente también enfatiza que, en los niños, los videojuegos contribuyen al desarrollo de la perseverancia y la resiliencia. Un dato adicional relevante es el potencial educativo de estas herramientas, ya que jugar en una lengua extranjera, como el inglés, puede ayudar en la enseñanza de un segundo idioma. Sepúlveda menciona que persiste la idea errónea de que los juegos son solo para adolescentes, cuando las estadísticas revelan que el 79% de los jugadores se encuentran en el rango de los 35 a 44 años. Debido a que este grupo posee un mayor poder adquisitivo, la industria ha orientado el desarrollo de muchos de sus productos hacia este target específico.

Finalmente, Sepúlveda entrega recomendaciones clave para los padres. El objetivo principal debe ser que los videojuegos funcionen como un medio de entretenimiento y no como una fuente de estrés. Para lograrlo, es fundamental definir horarios razonables y seleccionar contenidos adecuados para la edad y etapa de desarrollo del niño, evitando juegos que resulten excesivamente frustrantes y optando por aquellos que estimulen la resolución de problemas y la creatividad.

El docente sugiere que jugar con los hijos puede transformarse en una valiosa instancia de tiempo familiar. Sin embargo, advierte sobre la importancia de la seguridad digital. Los padres deben supervisar las compras asociadas a tarjetas bancarias, configurar los controles parentales y educar a los menores para que no entreguen información personal a desconocidos. En conclusión, el interés de los padres por conocer qué juegan sus hijos es fundamental, no solo para supervisar el uso, sino para aprovechar las posibilidades de aprendizaje y desarrollo que el medio ofrece.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

Cobertura en Video