¿Gusto personal o decisión artística? Durante años, la comunidad de FromSoftware ha mantenido un chiste recurrente sobre una peculiar constante en sus títulos: la tendencia de presentar a diversos personajes femeninos sin calzado. Desde la Maiden in Black en Demon’s Souls, pasando por Priscilla y Sister Friede en la saga Dark Souls, hasta llegar a Malenia en Elden Ring, este detalle llevó a los seguidores a asumir que el creador guardaba una preferencia estética personal.
Recientemente, en una entrevista concedida a The Guardian, Hidetaka Miyazaki decidió abordar el tema de manera espontánea. Mientras conversaban sobre la simbología de las manos en sus juegos y en su proyecto más reciente, The Duskbloods, el director aclaró que no es algo de lo que sea consciente constantemente, sugiriendo que podría ser un elemento subconsciente. Ante los rumores de internet sobre una supuesta fijación, Miyazaki afirmó no estar seguro de dónde provienen y explicó que su intención es retratar aspectos de la naturaleza humana y de la existencia que resultan difíciles de describir.
El diseñador profundizó en que estas elecciones visuales se alinean con los pilares temáticos de sus mundos: la ruina y el renacimiento. Para Miyazaki, explorar el deterioro permite encontrar oportunidades de renacer, describiendo ese pequeño destello de esperanza como algo hermoso y fugaz. Este enfoque filosófico también se aplica a The Duskbloods, donde el director admite que, aunque tiende a inclinarse hacia los futuros oscuros, es precisamente en la ruina donde reside la posibilidad de un nuevo comienzo.
Con estas declaraciones, Miyazaki disipa la teoría cómica alimentada por los fans durante años, dejando claro que la apariencia descalza de sus personajes responde a una búsqueda simbólica sobre la fragilidad y la condición humana.
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