El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) ha emitido un boletín vulcanológico este martes 1 de septiembre de 2026, informando que el volcán de Fuego continúa manifestando una actividad constante. El reporte técnico detalla que el complejo volcánico ha registrado una serie de explosiones y la generación de avalanchas compuestas por material volcánico, algunas de las cuales han logrado desplazarse hasta alcanzar el límite de la vegetación en las faldas del coloso.
De acuerdo con la información proporcionada por la entidad técnica, se ha hecho un llamado urgente y preventivo dirigido específicamente a los excursionistas que visitan la zona. El Insivumeh ha advertido que permanecer en la meseta del volcán representa un peligro significativo debido al riesgo constante de caída de material balístico. Esta advertencia subraya la peligrosidad de las condiciones actuales para cualquier persona que intente acercarse a las áreas altas del volcán durante este periodo de actividad.
En el desglose cronológico de los eventos, el organismo especializado señaló que durante la noche del lunes 31 de agosto y la madrugada de este martes 1 de septiembre, se registraron explosiones cuyas características fueron calificadas entre débiles y moderadas. Estas erupciones estuvieron acompañadas por la elevación de columnas de ceniza que alcanzaron alturas considerables, situándose entre los cuatro mil 200 y los cuatro mil 500 metros sobre el nivel del mar.
El monitoreo de la dispersión de estas nubes de ceniza indica que el material se desplaza predominantemente hacia las direcciones oeste y suroeste del complejo volcánico. La magnitud de este desplazamiento es notable, ya que las cenizas han logrado alcanzar distancias aproximadas de hasta 55 kilómetros desde el cráter, afectando la visibilidad y la calidad del aire en las rutas de dispersión mencionadas.
Paralelamente a las explosiones, el Insivumeh ha observado la presencia de avalanchas en los flancos sur, suroeste y oeste del volcán de Fuego. El reporte enfatiza que bloques de material volcánico han descendido por las laderas, llegando en algunos casos hasta el límite donde comienza la vegetación, lo que evidencia la energía y el volumen del material desplazado durante estos eventos.
En cuanto a las manifestaciones acústicas y físicas de la actividad, se ha informado que algunas de las explosiones registradas generan retumbos perceptibles y ondas de choque. Asimismo, se han reportado sonidos característicos que los observadores y técnicos describen como similares a los de una locomotora, lo que refleja la intensidad de los procesos internos del volcán.
Sobre las condiciones meteorológicas prevalecientes en la zona del complejo volcánico, el reporte indica que el cielo se mantiene despejado. Se ha registrado la presencia de viento proveniente del este y un acumulado de lluvia de 5.8 milímetros, factores que influyen en la dispersión de las cenizas y en el estado de los flancos del volcán.
Para brindar contexto sobre la vulnerabilidad de la zona, el boletín recuerda los eventos ocurridos recientemente. Entre el 3 y el 4 de agosto pasados, durante un periodo de intensa actividad eruptiva, las autoridades se vieron obligadas a ejecutar la evacuación de 24 comunidades situadas en las faldas del volcán de Fuego. Aquella emergencia resultó en un impacto social considerable, dejando cerca de 29 mil personas afectadas y provocando la evacuación forzosa de otras mil 400 personas para salvaguardar sus vidas.
El Insivumeh continúa con el monitoreo permanente de la situación para actualizar la información sobre el comportamiento del volcán de Fuego y alertar a la población y a los visitantes sobre cualquier cambio en los niveles de riesgo asociados a las explosiones, las avalanchas de material y la caída de ceniza.





