El entrenador de la selección boliviana, Óscar Villegas, se encuentra actualmente en una situación de profunda incertidumbre profesional y legal. El Tribunal de Ética de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha iniciado formalmente un proceso en su contra, derivado de una denuncia que cuestiona su participación en una operación económica irregular con el club Oriente Petrolero. Esta situación ha puesto al seleccionador nacional bajo una lupa disciplinaria que podría tener consecuencias inmediatas en su capacidad para dirigir a la Verde.
El origen de este conflicto radica en una denuncia presentada la semana pasada por un socio del club Oriente Petrolero. Según los documentos remitidos a las instancias correspondientes, se investiga la existencia de un préstamo de dinero realizado por el técnico Villegas a la institución cruceña. La gravedad de la acusación no solo recae sobre el entrenador, sino que señala directamente al presidente del club, Ronald Raldes, y a otros miembros prominentes de la dirigencia deportiva de la entidad.
Los detalles financieros expuestos en la denuncia son precisos. Se menciona un movimiento de fondos ascendente a 930.000 bolivianos, los cuales estarían vinculados a los recursos generados por la taquilla del clásico cruceño disputado el pasado 31 de mayo. Dentro de este marco financiero, la denuncia especifica que Oriente Petrolero habría realizado un desembolso de 420.000 bolivianos a favor de Óscar Villegas. La acusación sostiene que este dinero tuvo como origen los recursos obtenidos en el mencionado partido, solicitando que se establezcan las responsabilidades pertinentes y que, de comprobarse las irregularidades, se proceda a la restitución de los montos observados.
La relevancia de este caso trasciende el ámbito administrativo del club, ya que Villegas, en su calidad de seleccionador nacional, está sujeto al Código de Ética de la FBF. La denuncia argumenta que el vínculo económico establecido con Oriente Petrolero podría constituir un conflicto de intereses. Se plantea que el hecho de que el entrenador haya actuado como prestamista de una institución que, directa o indirectamente, tiene relación con sus funciones al frente de la selección nacional, vulnera los principios éticos del fútbol boliviano.
Específicamente, el proceso se apoya en el artículo 31 del Código de Ética de la FBF. Esta normativa establece restricciones estrictas sobre la aceptación, entrega o solicitud de beneficios económicos indebidos que estén vinculados con las actividades oficiales. Los denunciantes sostienen que la operación financiera podría interpretarse como un posible abuso de la posición que ocupa Villegas, planteando la interrogante de si sus futuras decisiones técnicas podrían verse comprometidas o cuestionadas debido a esta relación financiera con el club cruceño.
Es importante señalar que Villegas no es el único implicado en este proceso. Junto a Ronald Raldes, el proceso alcanza a Cristian Figueroa, director ejecutivo de Oriente Petrolero, así como a Mary Cruz Aguilar y René Urioste, quienes se desempeñan como vicepresidentes de la institución. Todos los señalados han sido notificados y deberán presentarse ante el Tribunal de Ética para exponer su posición y aportar los elementos probatorios o documentación que consideren necesaria para respaldar sus argumentos.
El calendario procesal es ajustado. De acuerdo con la notificación oficial, los involucrados tienen como plazo límite las 17:30 del viernes 18 de septiembre para presentar sus descargos ante el Tribunal de Ética. Una vez cumplido este plazo, la instancia disciplinaria evaluará los antecedentes y las pruebas presentadas para determinar el curso de acción a seguir en el caso.
El aspecto más crítico para el fútbol boliviano es la posibilidad de que el Tribunal de Ética adopte medidas provisionales mientras la investigación continúa su curso. Si se llegara a dictaminar una suspensión temporal contra Óscar Villegas, el técnico quedaría impedido de dirigir a la selección nacional durante la fecha FIFA de septiembre. Esto representaría un golpe significativo para la planificación de la Verde, que ya tiene confirmado un enfrentamiento contra Paraguay y se encuentra en gestiones para concretar un segundo partido amistoso. Por el momento, el destino del seleccionador y su presencia en el banquillo dependen enteramente de la evaluación que realice la instancia disciplinaria de la FBF.






