Un grave episodio de violencia sacudió la estación Santa Rosa del Metro de Santiago durante el pasado fin de semana, dejando como saldo a un adolescente de 16 años luchando por su vida en un centro asistencial. El joven se encuentra actualmente en estado de coma inducido tras haber sido víctima de una puñalada que le perforó un pulmón, mientras intentaba intervenir en una situación de violencia intrafamiliar (VIF) que ocurría en la vía pública.
Los hechos se desencadenaron cuando dos adolescentes, ambos de 16 años, se desplazaban con destino a la Quebrada de Macul. Durante su trayecto, al encontrarse en las inmediaciones de la estación de Metro Santa Rosa, fueron testigos de una escena violenta en la que un sujeto agredía físicamente a una mujer. Ante la gravedad de los golpes que recibía la víctima, los jóvenes decidieron interceder para detener el ataque y brindar protección a la mujer.
Según el relato entregado por Karina Chacón, madre de uno de los afectados, la intervención de los menores fue un acto de defensa ante una agresión evidente. La mujer explicó que el sujeto estaba golpeando a la víctima con una fuerza considerable, momento en el cual los adolescentes atinaron a defenderla. Sin embargo, la reacción del agresor fue inmediata y desproporcionada. Segundos después de que los jóvenes intervinieran, el hombre extrajo una cuchilla y atacó a uno de los adolescentes, propinándole una puñalada certera que resultó en una perforación pulmonar.
La violencia no terminó con el primer ataque. El agresor, lejos de detenerse, persiguió con el arma blanca al segundo joven, quien también había increpado al sujeto por el hecho de estar golpeando a una mujer en plena vía pública. Afortunadamente, en el caso de este segundo adolescente, las lesiones no fueron tan graves, lo que permitió que fuera dado de alta poco tiempo después. No obstante, el trauma y la peligrosidad del ataque quedaron evidenciados en la intención del agresor.
Karina Chacón, en una entrevista concedida a CHV Noticias, manifestó su profunda angustia y desesperación ante la situación. La madre advirtió que el atacante parecía tener una intención letal, fundamentando esta afirmación en el hecho de que el segundo joven fue apuñalado en la misma zona corporal que el primer adolescente, quien permanece en estado crítico. "Este tipo quería matar a los chiquillos", señaló la mujer, enfatizando la brutalidad del acto.
La madre ha hecho un llamado desesperado a la ciudadanía y a las autoridades para dar con el paradero del sujeto responsable de estas agresiones. Para Karina Chacón, es fundamental visibilizar el caso a través de los medios de comunicación para evitar que el agresor permanezca en libertad y para que se haga justicia por el daño causado a su hijo. La gravedad de la herida es tal que la madre describió la puñalada como un "cuchillazo certero al corazón", subrayando la letalidad del ataque.
Actualmente, la familia se mantiene enfocada en la recuperación del joven que se encuentra en coma inducido, mientras esperan que el llamado público ayude a identificar y capturar al individuo que transformó un acto de solidaridad y valentía en una tragedia médica. El caso pone de relieve la vulnerabilidad de quienes intentan detener actos de violencia intrafamiliar en espacios públicos y la urgencia de localizar al responsable de este crimen.






