Una profunda conmoción embarga a los vecinos de Villa Diamante, en el partido bonaerense de Lanús, luego de que un episodio violento terminara con la muerte de una bebé de apenas 11 meses y dejara a su madre, una joven de 18 años, internada en estado crítico. El hecho ocurrió el pasado domingo por la tarde en una vivienda ubicada en la calle San Judas, donde un disparo alcanzó a ambas víctimas.
La alerta fue recibida por el sistema de emergencias 911, que informó sobre el ingreso de dos personas heridas por arma de fuego a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Villa Diamante. Dada la extrema gravedad de las heridas, el Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME) procedió al traslado inmediato de la menor, identificada como Cataleya, y de su madre, Micaela T., hacia el Hospital Evita de Lanús.
Los informes médicos detallan que la pequeña Cataleya presentaba una herida de bala con orificio de entrada en el lado izquierdo del abdomen y salida por el muslo derecho. A pesar de los esfuerzos intensos del equipo médico del Hospital Evita, la beba falleció poco después de ingresar al centro asistencial, dejando un vacío irreparable en su familia y una herida abierta en la comunidad.
Por su parte, Micaela T., la madre de la menor, recibió un impacto de bala en la espalda que también presentó un orificio de salida. Debido a la complejidad de la lesión, la joven debió ser sometida a una intervención quirúrgica de urgencia. Según los últimos reportes oficiales emitidos por el centro de salud, su estado clínico se mantiene como grave e inestable, permaneciendo bajo estricta observación médica.
En relación a la autoría del hecho, las fuerzas de seguridad procedieron a la detención de un hombre identificado como E.A.B., de 22 años, quien resulta ser el tío paterno de la beba fallecida y hermano de E.G.A., de 18 años, padre de la menor. Según los primeros testimonios recabados por los investigadores en el lugar y en el entorno familiar, la principal hipótesis sostiene que el joven se encontraba manipulando una pistola cuando, accidentalmente, se habría producido el disparo que impactó en la madre y la hija.
No obstante, la mecánica exacta del episodio sigue siendo objeto de una investigación exhaustiva. Uno de los puntos más críticos y misteriosos para los peritos es el paradero del arma utilizada, ya que la pistola no fue hallada en la escena del crimen. La Policía preservó la vivienda para el trabajo de los peritos, pero el resultado fue negativo tanto en la búsqueda del arma como en el hallazgo de evidencias balísticas concretas en el interior del inmueble.
En el marco de las diligencias iniciales, se llevó a cabo un allanamiento de urgencia en una propiedad situada en la parte trasera de la vivienda principal. Durante este operativo, los efectivos secuestraron dos teléfonos celulares y una réplica de arma de fuego; sin embargo, se determinó que este objeto no era el arma utilizada en el ataque. Posteriormente, basándose en testimonios de familiares, se realizó un segundo allanamiento en otra vivienda donde se sospechaba que el arma podría haber sido ocultada, pero el procedimiento también resultó negativo.
La causa ha quedado radicada en la UFI N°8 Descentralizada de Avellaneda-Lanús, organismo que dispuso la aprehensión del sospechoso. El caso ha sido caratulado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego consumado y en grado de tentativa. Asimismo, la fiscalía ordenó la realización de la autopsia del cuerpo de Cataleya para completar el rigor procesal.
El impacto social del suceso fue evidente en el barrio. Alejandro Crespo, responsable del merendero Los Risueños en el barrio 10 de Enero de Villa Caraza, manifestó que conocía a la familia debido a que solían asistir al espacio, que brinda asistencia diaria a unas 160 personas. Crespo, quien posee un vínculo familiar indirecto con las víctimas ya que la madre de la beba es hermana de su nuera, señaló que en la zona circulan versiones contradictorias sobre lo ocurrido previo al disparo.
Según el referente comunitario, algunos vecinos sugieren que pudo haber existido una discusión por dinero entre los hermanos, mientras que otras versiones apuntan a una posible pelea con la mujer. Es fundamental destacar que ninguna de estas hipótesis ha sido confirmada oficialmente por la Justicia, que mantiene la investigación abierta. Crespo también subrayó la inquietud de los vecinos respecto a la desaparición del arma, mencionando rumores sobre su retiro deliberado de la vivienda.
Como respuesta al dolor y la indignación, vecinos de la zona realizaron cortes de calle durante la tarde del domingo, exigiendo justicia por la muerte de la pequeña y brindando apoyo moral a la madre, quien continúa luchando por su vida en el hospital.






