¿Tuvo Marruecos algún papel en la reciente crisis migratoria de Ceuta? El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido tajante al respecto. En una entrevista con la cadena SER, Sánchez aseguró que no existe ninguna información de las Fuerzas de Seguridad, el CNI o servicios de inteligencia que apunte a la participación de las autoridades marroquíes en los hechos ocurridos el pasado 30 de julio.
El jefe del Ejecutivo calificó la relación bilateral con Marruecos como "francamente positiva" y advirtió que, sin la cooperación de este país, la crisis no se solucionaría, sino que se agravaría. Sin embargo, Sánchez señaló un posible factor externo: la desinformación. Sugirió que países como Rusia o Israel podrían estar intentando desestabilizar la situación mediante bulos, motivados por las posiciones políticas "valientes" que mantiene España respecto a la invasión de Ucrania y el genocidio en Gaza.
Sobre la gestión de los migrantes, Sánchez descartó trasladar a personas a la península, informando que en los próximos días se habilitarán 6.000 plazas en la ciudad autónoma para alojarlos. Actualmente, se calcula que permanecen unos 5.000 migrantes, de los cuales 1.200 son menores. El Gobierno prevé que la mayoría, que entró por motivos económicos, serán devueltos a Marruecos.
En cuanto a las cifras, se estima que entre el 30 y 31 de julio llegaron unas 70.000 personas, de las cuales el 90% regresó inmediatamente. Sobre la falta de previsión, el presidente admitió que aunque el CNI y la Policía tenían informes sobre el aumento de flujos irregulares, similares a otros veranos, nadie predijo una avalancha de tal magnitud. Con esto, Sánchez descartó que existan contradicciones en las declaraciones de sus ministros sobre la existencia de dichos informes.
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